Al drama del siglo XX, la aceptación social del aborto, ha seguido, en el siglo XXI, la desacralización de la Eucaristía que lleva a la abolición del hombre.
La gran tribulación: aviso, milagro, castigo. Los que no han perseverado en la humildad no podrán convertirse en un momento. Preparad vuestras almas para el Aviso… ¡ahora!