
La verdad es que la cumbre en la India, India AI Impact Summit 2026, ha sido un bluf. Se ha hablado de ella sobre todo por la mala organización, por el caos en la ciudad, y por alguna que otra espantada, más que por la IA en sí misma.
No es que haya ocupado portadas en medios de comunicación, que no, pero, para los que estén metidos en el mundo tecnológico de vanguardia, es decir, en la IA en todas sus vertientes, puntos de vista, nichos de mercado y valoración bursátil, no aporta nada nuevo.
Fue noticia el plantón de Bill Gates horas antes del discurso que tenía programado (parece que Bill tiene algún tipo de implicación en el caso Epstein, que no deja títere con cabeza), al que precedió el de Jensen Huang, cofundador y CEO de Nvidia debido a "circunstancias imprevistas"
Eso sí, lo que nos gusta mucho son los chascarrillos, las anécdotas, el pique que existe entre los líderes de esta tecnología, sobre todo si se hace viral. Hablo del comportamiento infantiloide de dos cuarentones tecnológicos: los CEOs de OpenAI y Anthropic, que hicieron todo lo posible, y al final lo consiguieron, para no darse la mano en una de las fotos de familia junto al primer ministro indio, Narendra Modi, y otros representantes del sector.
En vez de entrelazar sus dedos levantaron el puño como si estuvieran celebrando la victoria del uno sobre el otro.
¿Qué les pasa? Pues que Anthropic (Dario Amodei) ha pisado fuerte en 2025 por las capacidades de Claude, su alternativa a ChatGPT, a la que ha conseguido superar en algunos aspectos.
Sam Altman se ha puesto de los nervios hasta tal punto que se ha embarcado en una actividad frenética que supone el lanzamiento, con pocos minutos de diferencia sobre Anthropic, de nuevas actualizaciones en sus modelos de IA.
Pero lo que peor le ha sentado a Altman es que Amodei se ha burlado de la estrategia de OpenAI que ha decidido incorporar anuncios en ChatGPT.
“Nosotros no lo haremos en Claude…de ninguna de las maneras”, han dicho desde Anthropic, a pesar de que mantener la inteligencia artificial sale por ‘un pico’.
Buffett invierte en The New York Times y cuando sale a la luz, sus acciones se disparan. ¿Aprovechará Greg para vender y dar un pequeño pelotazo?
Eso, seguramente no lo sabremos hasta bien entrado 2026. Lo que sí hemos conocido esta semana han sido las últimas decisiones de inversión tomadas por Warren Buffett antes de dejar su puesto al frente de Berkshire Hathaway.
Durante el cuarto trimestre de 2025 vendió el 4% de su participación en Apple de la que sigue teniendo acciones por 62,000 millones de dólares; Buffett también redujo en un 77 % su participación en Amazon desde los aproximadamente 2.100 millones de dólares hasta 457 millones.
Pero de lo que más se ha hablado es de su inversión en The New York Times Company, propietaria del periódico que lleva su nombre, un sector que abandonó en 2020.

Esto ha provocado que las acciones del grupo editorial se dispararán un 10% en Wall Street hasta tocar máximos históricos en los 76 dólares. Al cierre de esta información, cotizan en los 75,4 dólares.
Buffett ha adquirido 5,1 millones de títulos de la empresa editora que tenían un valor de mercado de 351,7 millones a finales de 2025, según la SEC, el regulador estadounidense.
Según análisis de The Wall Street Journal y Reuters, que publica la revista Estrategia y Negocios, “más que simples ajustes de cartera, las decisiones reflejan una combinación de toma de ganancias, reducción de riesgo y acumulación estratégica de liquidez en un mercado que cerró 2025 con valoraciones elevadas”. Pues... muy bien.
Greg Abel asumió el cargo de CEO en Berkshire Hathaway a comienzos de este año. Será el próximo 28 de febrero cuando se publicarán los resultados anuales de Berkshire y la primera carta de Abel a los accionistas.
La rentabilidad compensa, en cierta medida, el declive de los fondos de pensiones
En 2025, los fondos de pensiones incrementaron su patrimonio hasta los 137.988 millones de euros, un 4,7% más que en 2024. Este buen comportamiento se justifica por el buen tono del mercado, que compensaron las prestaciones netas por 711 millones.
Esta cifra (711 millones) es el resultado de unas aportaciones que alcanzaron los 1.585 millones de euros el año pasado, mientras que las prestaciones ascendieron a 2.296 millones.

La patronal calcula que la drástica reducción del límite de aportación (de 8.000 euros anuales a 1.500 euros) ha supuesto que entre 2021 y 2025 “más de 12.500 millones no se hayan canalizado para el largo plazo”.
Respecto a la rentabilidad, los fondos de pensiones cerraron 2025 con una media muy positiva del 6%.
Por categorías, los individuales aportaron una rentabilidad del 6%, especialmente aquellas categorías con mayor exposición a acciones en sus carteras (12% en el caso de los Planes de Renta Variable). Adicionalmente, la rentabilidad de los planes mixtos superó el 6% en aquellos con mayor exposición a acciones en sus carteras, y se acercaron al 4% para los que tienen más peso en bonos.
Durante la presentación del informe correspondiente a 2025, Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, y Álvaro Anguita, presidente de la Agrupación de Fondos de Pensiones de la asociación, enfatizaron en la necesidad de impulsar cambios regulatorios para que los Planes de Pensiones se conviertan en un complemento real al sistema de reparto.
Inverco pide, en este sentido, aumentar a 5.000 euros el límite de aportación y conseguir la etiqueta «Finance Europe» para el producto, un aumento que se eleva hasta los 8.500 euros en el caso de los autónomos.











