
El Grupo Ferrero es muy conocido por el famoso bombón que recuerda la cueva donde se apareció la Virgen de Lourdes (cuya festividad se celebra cada 11 de febrero), y ha tenido unas buenas ventas en su último ejercicio fiscal. Y en parte, esto beneficiará a España, pues ha anunciado más inversiones en su negocio de helados.
El grupo italiano de alimentación especializado en dulces y chocolates está dirigido por la tercera generación familiar y no oculta su fe católica, y este año celebra su 80 aniversario. Recuerden que tiene su origen en el municipio de Alba, situado en la región del Piamonte, donde en los años 40 del siglo XX, el matrimonio formado por Piera y Pietro Ferrero (abuelos del actual presidente ejecutivo del grupo, Giovanni Ferrero) transformó una pastelería en una fábrica, siendo la primera empresa manufacturera de Italia tras la Segunda Guerra Mundial. Pietro fue el inventor de Nutella, una famosa crema de cacao y avellanas, aunque no llegó a ver su comercialización, la cual empezó en 1964, años antes que la española Nocilla (1967).
El hijo de dicho matrimonio y maestro chocolatero, Michele, decidió producir también en el extranjero, se casó con Maria Franca Fissolo y profesaba un ferviente catolicismo. Prueba de esto se ve en el diseño del famoso bombón Ferrero Rocher (creado en 1982), que recuerda a la cueva donde se apareció la Virgen María a Bernadette Soubirous en Lourdes (Francia). Al lado de dicha cueva se levantó un santuario que solía ser visitado por Michele Ferrero y su familia, y adonde llevó a algunos directores de la empresa y hasta organizó alguna visita para sus empleados. Además, puso una estatua de la Virgen María en los 14 centros de producción que entonces tenía el grupo en el mundo y en el 50 aniversario afirmó: “Debemos el éxito de la Ferrero a Nuestra Señora de Lourdes; sin ella podemos hacer bien poco”. Hoy tienen 36 plantas de producción y 48.697 empleados, operan en más de 50 países y sus productos se disfrutan en más de 170 países.
Recientemente, se ha conocido que el grupo italiano de dulces y chocolates ha cerrado su último ejercicio fiscal (septiembre 2024-agosto 2025) con un aumento de ventas del 4,6%, hasta 19.300 millones de euros. Algo que refleja la acertada estrategia a largo plazo que impulsa el presidente ejecutivo, Giovanni Ferrero, y ejecuta en el día a día el CEO, Lapo Civiletti.
En las mayores ventas ha influido dicha estrategia, que está “basada en la innovación y en la ampliación de la cartera hacia nuevas categorías y mercados”, ha explicado Daniel Martínez Carretero, director financiero del Grupo Ferrero. Asimismo, ha referido que dicha estrategia “sigue dando sus frutos” y también son relevantes la inversión y las adquisiciones recientes. De hecho, se ha realizado una inversión adicional cercana a los 1.100 millones para reforzar sus capacidades industriales, logísticas y de desarrollo, así como la compra de WK Kellogg Co. Además, ha añadido que “en nuestro 80º aniversario (que se celebra este año), Ferrero continúa llevando alegría a millones de personas en todo el mundo gracias a sus marcas y productos emblemáticos, y al compromiso de todos nuestros colaboradores”. Entre dichos productos, están: los bombones Mon Cheri (creado en 1956), Pocket Coffee (1968) y Ferrero Rocher (1982); así como la Nutella (1964), las barritas de chocolate Kinder (1968) y el huevo de chocolate Kinder Sorpresa (1974).
Tras estos buenos datos de ventas en su último ejercicio, Grupo Ferreno ha anunciado que invertirá 140 millones en los próximos tres años en su planta de Ice Cream Factory Comaker (ICFC) situada en Alzira (Valencia), con el fin de convertirla en un centro europeo de innovación industrial. Se trata de la fábrica de helados del grupo italiano, desde que la adquirió en su totalidad en 2021 para reforzar su división de holadas. La inversión en la planta de Alzira ha sido celebrada por la consejera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Comunidad Valenciana, Marián Cano, que ha visitado las instalaciones.












