Ha estallado la guerra en Vox con varios movimientos, pero ninguno está dispuesto a calmar las cosas. Javier Ortega Smith se vengará de Santiago Abascal en el Congreso, pues pasará al Grupo Mixto, pero no lo hará sólo sino con la compañía de otros dos diputados (Pedro Fernández y Tomás Fernández).

El abogado Ortega Smith es uno de los fundadores del partido, pero se negó a dejar de ser su portavoz en el Ayuntamiento de Madrid… y estalló el conflicto. Vox decidió suspenderle cautelarmente de militancia por “desacato”, o sea, por lo que el partido entendió como falta de respeto, desobediencia o insubordinación.

Su primera respuesta fue que lo tendría que ejecutar el grupo municipal madrileño de Vox… y ha recibido el apoyo de tres de los cinco concejales: o sea, el suyo y el de otros dos. Con esto no contaba el partido… Y Ortega Smith ha avisado: “Voy a pelear” y no dejará caer a los concejales fieles a él en el grupo municipal de Vox en la capital.

 

 

Por ahora, seguirá siendo portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, aunque el partido ya le ha advertido de que no contará con él en ninguna lista electoral en un futuro. Y si al final el partido le quita ese cargo, podrá seguir siendo concejal porque el acta es personal.

Pedro y Tomás Fernández, diputados de Vox

Parte de la pelea de Ortega Smith, y de su venganza, la dará en el Congreso porque su acta de diputado también es personal… así que aunque el partido le acabe expulsando, no podrá hacer que pierda su silla en el hemiciclo de la Cámara Baja. Es más, Ortega Smith se vengará de Abascal pasando al Grupo Mixto… y no lo hará sólo, sino con otros dos diputados de Vox: el abogado Pedro Fernández y Tomás Fernández (compañero de Ortega Smith en los denominados boinas verdes del Ejército de Tierra -es decir, en la Compañía de Operaciones Especiales, COE-). De esta forma, el partido pasará de tener 33 diputados a 30… aunque esto podría influir poco a la hora de sacar proposiciones de ley, pues normalmente no sale adelante lo que propone Vox, como se ha visto recientemente en su propuesta de prohibir el burka en espacios públicos.

Lo sucedido en el Ayuntamiento de Madrid forma parte de un movimiento para ir marginando a Ortega Vox de sus cargos en Vox. El pasado noviembre, perdió la portavocía adjunta del partido en el Congreso en favor de Carlos Hernández Quero, un mes después se le apartó del Comité Ejecutivo Nacional y el pasado enero perdió la palabra en la Comisión de Justicia del Congreso. 

Claro que la pérdida de cargos en Vox se ha ido dando en los últimos años. Ortega Smith fue vicepresidente del partido entre el 7 de octubre de 2022 y el 27 de enero de 2024, secretario general entre el 5 de marzo de 2016 y el 6 de octubre de 2022... y en ambos le relevó Ignacio Garriga. Ortega Smith es diputado de Vox en el Congreso desde el 21 de mayo de 2019, así como concejal y portavoz del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Madrid desde el 15 de junio de 2019. 

Y en paralelo, no hay que olvidar que Vox es clave para que el PP mantenga algunos gobiernos autonómicos: Extremadura, Aragón y Castilla y León. Es cierto que el partido ha ido creciendo en las autonomías, pero no tanto en las elecciones generales: en las que se celebraron el 28 de abril de 2019 obtuvo 24 diputados; en las del 10 de noviembre de 2019, subió a 52; pero en las del 23 julio de 2023, bajó a 33 diputados. Ahora las encuestas apuntan a que si hoy hubiera cita con las urnas obtendría más diputados, pero ojo, porque la guerra en el seno del partido podría acabar saltando todo por los aires.