“Yo voy a lo mío y a cumplir el objetivo de rentabilidad anualizada a largo plazo de más del 9%”, asegura Rodrigo Villanueva, gestor del fondo Attitude Small Caps, en esta entrevista

Se define a sí mismo como un inversor analítico, disciplinado e independiente, con una clara mentalidad contraria al consenso. Huye de modas y narrativas dominantes, priorizando siempre el análisis fundamental profundo y el largo plazo. Una parte clave de su filosofía consiste en invertir en geografías donde el capital está saliendo, aprovechando ineficiencias creadas por flujos negativos y exceso de pesimismo.

Pocas veces se dicen tantas cosas en cinco líneas. Pero vamos por partes, Rodrigo.

-¿De qué hablamos cuando hablamos de consenso y dónde se sitúa usted?

Llevamos muchos años en los que el mercado está mirando a Norteamérica y a las empresas tecnológicas, nada que nadie no sepa. Este consenso parece estar siendo poco a poco amenazado por una vertiente que parecía inofensiva o incluso inicialmente beneficiosa para dicho consenso y temática, la inteligencia artificial.

En este caso, partimos de un amplio consenso y altas expectativas (múltiplos) donde cualquier riesgo de incertidumbre genera correcciones importantes.

El dólar y la deuda gubernamental están siendo un quebradero de cabeza para muchos inversores, algo que hace 5 años no parecía un escenario posible

Está siendo muy común leer a inversores privados que comentan algo parecido a lo siguiente: “Esta acción ha caído más de un 50% en el último año, sin embargo, sigue a 20 veces beneficios”.

En mi caso, huyo del consenso mediante dos maneras:

- Invirtiendo en geografías como bien has comentado fuera del consenso

- Invirtiendo en pequeñas empresas donde directamente no hay consenso porque nadie las está mirando.

Es algo que siempre he hecho y me ha ido bien. Salirme de lo que mira el mercado, en inversión no se busca aceptación sino rentabilidad. Un ejemplo usual de mi día a día: Cuando todo el mundo habla sobre una temática, mi cabeza me suele decir: “Has llegado el último”.

-¿Qué narrativa es actualmente la dominante?

Como bien he comentado, la narrativa actual está siendo fuertemente amenazada, por un lado, las tecnológicas, donde el chicle del múltiplo se ha estirado mucho y que cualquier vaivén de incertidumbre puede tambalear las altas expectativas.

Por otro, el dólar y la deuda gubernamental están siendo un quebradero de cabeza para muchos inversores, algo que hace 5 años no parecía un escenario posible.

Veremos cómo acaba.

-Invertir en geografías donde el capital está saliendo…¿por ejemplo?

Exacto, tengo especial peso en Europa, 56%, teniendo un 12% en Polonia, y un 38% en Asia. Encima en pequeñas compañías donde el hecho de que el capital salga acentúa más su efecto en las cotizaciones.

La narrativa actual está siendo fuertemente amenazada por ejemplo en las tecnológicas, donde el chicle del múltiplo se ha estirado mucho y cualquier vaivén de incertidumbre puede tambalear las altas expectativas

Emergentes este año no lo está haciendo nada mal, sobre todo gracias a la divisa. En mi caso tengo un 38% en Asia pero no tiene mucha exposición a divisa local sino al euro y al dólar.

Invertir en emergentes me parece algo muy complicado, donde muchos proyectos han sido históricamente un desastre. De hecho, los índices de emergentes han dado una rentabilidad bastante mala comparada con el resto de estrategias y es la eterna promesa incumplida.

En mi caso, llevo este último periodo como gestor dedicándole tiempo a esta tesis de emergentes. Nos ha ido muy bien en un holding llamado Georgia Capital (+500% desde mínimos), un private equity que solo opera en el país caucásico de Georgia y que invierte en negocios del día a día en el país.

Estoy poco a poco analizando otras opciones, pero a día de hoy no me he decidido a abrir aún más las fronteras del fondo.

-Así que, Rodrigo Villanueva está en el lado que considera correcto y, ¿los demás?

Sobre eso, ni idea, yo invierto en empresas, no me importa donde estén los demás o dejen de estar. A mí me llevan las valoraciones a invertir en ciertas empresas, no el hecho de llevar la contraria por llevarla.

Al final la motivación principal para invertir es generar una rentabilidad superior a la inflación, no me gusta especialmente fijarme en la rentabilidad de los índices o de ciertas estrategias para justificar si mi trabajo está bien hecho. Yo voy a lo mío y a cumplir el objetivo de rentabilidad anualizada a largo plazo de más del 9%.

Intentamos huir de las tendencias actuales. Normalmente, nosotros invertimos al principio del ciclo, cuando nadie quiere un sector, geografía o empresa

-Es ingeniero y ha vivido 6 años en Noruega, si no me equivoco, es decir, en el país que tiene el fondo soberano más grande del mundo que ha sido noticia, últimamente, por sus desinversiones en empresas de Israel. ¿Piensa que debe haber algún limite ético en las inversiones? ¿Se lo ha planteado usted en algún momento?

Yo creo en el libre mercado y la finalidad última de la inversión es generar rentabilidad. No soy quien para decir qué es legal, ético o moral.

¿Qué responsabilidad tiene una empresa israelí privada de las decisiones gubernamentales que tome el presidente de su país? ¿Le parecería a usted bien que se dejara de invertir en empresas españolas por la decisión del presidente de turno? Yo creo que estamos mezclando temas.

-El fono noruego ha apostado por las siete magníficas y por los bancos y le ha ido estupendamente. Deduzco, por lo que me ha comentado antes, que Attitude Small Caps, el fondo que usted ha fundado y que gestiona, no tiene posiciones en estos sectores

Intentamos huir de las tendencias actuales. Normalmente nosotros invertimos al principio del ciclo, cuando nadie quiere un sector, geografía o empresa. Cuando empiezan a ponerse de moda, digamos que esas empresas tienden a llegar a su valor intrínseco y es cuando salimos. Si la moda continúa, en muchos casos las empresas suelen cotizar por encima de su valor intrínseco. Nosotros solemos recoger solo la primera parte del ciclo.

- Por cierto, ¿cómo llega un ingeniero de la energía a gestionar un fondo?

Es bastante simple, con pasión, tiempo y suerte. Después de acabar el master descubrí mi verdadera pasión y le dediqué toda la energía y tiempo que tenía disponible hasta poder tener una oportunidad en el sector. ¡Y lo conseguí! No fue fácil y el coste de oportunidad en la vida ha sido alto pero ha merecido la pena.

No me gusta rotar demasiado la cartera ni estoy constantemente comprando y vendiendo acciones. Me centro en el análisis, en la paciencia y en el largo plazo

-Si le parece, ¿presentamos Attitude Small Caps a nuestros lectores?

Es un fondo global de nicho centrado en muy pequeñas compañías. Creo que ofrecemos una exposición diferente, no solo porque me dedico a empresas mucho más pequeñas que el resto de fondos de small caps e índices, sino también porque no cierro la puerta a ninguna geografía.

¿Por qué no lo hace todo el mundo? Dos razones principales: El trabajo de campo es mucho más laborioso a la vez que complejo. Además, gracias al tamaño actual del fondo, donde recientemente hemos alcanzado 10M€, podemos llegar a compañías que otros fondos no pueden. Teniendo flexibilidad en entrar y salir de pequeños valores.

-¿Cómo ‘descubre’ estas empresas, cuál es su protocolo de investigación hasta llegar a ellas? Y, ¿por qué invierten donde nadie quiere invertir?

Si quieres tener rendimientos diferentes debes hacer las cosas diferentes. Llevo muchos años invirtiendo en estas compañías, es mi “especialidad” y donde me siento más cómodo y sé que puedo ofrecer algo extra al mercado.

Miro muy pocas compañías al año, suelo definirme como un analista tortuga donde le dedico mucho mimo a cada análisis. Además, no me gusta rotar demasiado la cartera ni estoy constantemente comprando y vendiendo acciones. Me centro en el análisis, en la paciencia y en el largo plazo.

La manera de llegar a ideas de inversión es bastante amplia, me gusta mucho utilizar bases de datos de compañías y filtrar en base a ciertas métricas que me gustan en especial. De esa manera a veces llegas a nombres que de otra manera hubiera sido imposible acceder.

-Están posicionados en Polonia, Hong Kong, también Francia, por ejemplo, y en España, tienen Alantra, un pequeño banco de inversión nada que ver con los gigantes, lo digo por su tamaño, que no por su buen hacer. ¿Qué le gusta de ella?

Como he comentado antes, nos gusta comprar empresas al principio del ciclo. Creo que actualmente los fundamentales de los negocios de Alantra no están normalizados y en los próximos años veremos una normalización de su beneficio al alza. Es algo que ha comentado la compañía y algo que pienso que va a ocurrir.

La IA es una herramienta brutal pero que no puede hacer a día de hoy tu trabajo de análisis independiente

Además, tiene un balance muy saneado, con un porcentaje muy importante en inversiones y en caja neta que prácticamente justificarían el precio actual al que cotiza sin tener en cuenta el resto de negocios.

Por resumir, tienes un potencial de revalorización importante con un riesgo de caída bastante bajo gracias al balance. Lo que Warren Buffett denomina asimetría positiva.

-Me comentan de Santiago Eguidazu, su presidente ejecutivo, que es un tipo que cae bien, no porque resulte simpático, que no lo es, sino porque es serio y que ha apostado por la banca de inversión aquí en España dónde la presencia de este tipo de banca es mínima. ¿Le conoce?

Lamentablemente no, seguro que es un tipo ocupado y más ahora con la situación actual de la compañía. Para mí es un referente por su trayectoria y sería un placer poder tener una charla con él.

-Hábleme de alguna otra posición, por ejemplo, del top 5, que quiera destacar por algo, que le haya sorprendido

El mercado ha castigado recientemente una pequeña compañía francesa llamada Groupe Guillin. Se dedica a producir embalaje de comida fresca, tanto de plástico como de cartón. Me parece muy interesante porque los múltiplos actuales a los que cotiza son muy atractivos. Está a 8 veces beneficios sin ajustar, ajustando un poco el beneficio de la empresa a medio plazo puede estar a menos de 7 veces y todo esto teniendo un pulmón muy importante para adquirir empresas. La empresa cotiza por 440M€ sin deuda y podría utilizar más de 150-200M€ sin despeinarse para M&A, algo que históricamente ha hecho año sobre año.

-¿Cuál es la empresa más antigua de la cartera?

Hay bastantes, el fondo lleva 3 años, de las 34 posiciones que tenemos actualmente, 17 empresas llevan desde inicio en el fondo. Un claro síntoma de que apostamos por el largo plazo y que, a no ser que el precio de la acción corrija significativamente, se mantiene en el fondo.

El mercado siempre te va a poner a prueba y cuando llega la volatilidad o las caídas es cuando de verdad puedes generar valor

-¿Y la que haya sido un ‘bluf’, que le haya decepcionado?

Tuvimos una empresa el año pasado llamada International Housewares Retail en Hong Kong, vimos inversiones muy agresivas por parte de sus competidores, algo que no teníamos previsto a la hora de invertir. No vi claro la rentabilidad del negocio a medio plazo por este cambio en el ecosistema y decidimos rotar a inversiones con el mismo potencial pero con un riesgo menor a la hora de equivocarte.

No suele pasar a menudo, pero es parte de nuestro trabajo. Por eso tenemos más de 30 empresas, sé que alguna de las inversiones que tenemos no irán bien. Es parte del trabajo y solo hay que ser consciente de que me seguiré equivocando.

Rodrigo

 

-Veo que es muy activo en redes y, entre otras cosas, ha explicado como utiliza la IA en las inversiones. ¿Cómo le ayuda en ese trabajo tan minucioso, paciente de las compañías?

El 90% de mi tiempo lo dedico a leer, por ello la IA es una herramienta perfecta para ayudarte a buscar información y resumirla.

Luego también la utilizo para procesos más complejos dentro del fondo como para Excel o búsqueda de nuevas ideas.

La IA es una herramienta brutal, pero que no puede hacer a día de hoy tu trabajo de análisis independiente. De hecho, la IA es un poco preguntar el consenso sobre una pregunta en específico y mi labor opinar diferente a lo que descuenta el precio de la acción.

-Le escuchado decir que para ser inversor hay que ser optimista, al menos a largo plazo, “hay mucho pesimista en la cuneta”, afirma. ¿Cómo se es optimista con la que está cayendo?

Teniendo convicción en tus análisis. No hay otra fórmula, dedicándole tiempo a tus compañías te hace tener menos dudas y aumentar tu convicción. El mercado siempre te va a poner a prueba y cuando llega volatilidad o caídas de mercado, es cuando de verdad puedes generar valor respecto al resto de inversores.

No tengo una bola de cristal, sino estaría en Bahamas

-En la IA, ¿también hay un exceso de optimismo?

Como herramienta no, está yendo con una velocidad que asusta. Me acuerdo que el año pasado apenas se podían hacer un par de cosas con IA, pero ahora mismo tienes unos modelos cada vez más desarrollados que multiplican los posibles usos. Es increíble.

Lo que sí hay un exceso de optimismo seguramente sea en sus modelos de negocio. Hay mucha incertidumbre, mucho dinero yendo a este sector sin importar el múltiplo. La historia nos dice que eso es muy peligroso, la historia no se repite, pero rima.

-Alguien en esta sección de entrevista me aseguró: Estadísticamente, sí inviertes en el S&P 500 a estos niveles, la historia nos dice que en los próximos 5 años tu rendimiento será cero. ¿Qué opina?

No tengo una bola de cristal, sino estaría en Bahamas pero pienso que el múltiplo de entrada es muy importante a la hora de tener rendimientos futuros. Lo hemos visto con las empresas “defensivas” que algunas han llegado a caer más de un 50%. Al final, lo único que te defiende de la caída a largo plazo es el precio.

Y es algo que en esta última década del mercado hemos ido poco a poco olvidando. Veremos cómo acaba.

-¿Preveía que iba a comenzar tan fuertecito 2026 como comenzó con Venezuela, la salida de Maduro, el órdago sobre Groelandía...?

Siempre preparado para la tormenta, todos estos sucesos de volatilidad hacen que los gestores activos tengamos más oportunidades de generar un valor extra. Por ejemplo, en el día de la liberación de 2025, hicimos rotaciones muy buenas debido a la volatilidad de esos días que nos han permitido generar un extra de rentabilidad y tengo ganas de que llegue la siguiente porque venimos con el trabajo hecho y las empresas analizadas.

Me preocupa la política monetaria de los países occidentales, no sé cómo acabará ni cuando. Estamos ante el mejor momento económico de la historia y sin embargo no paramos de aumentar la deuda

-¿Qué le parece el sucesor de Jerome Powell, Kevin Warsh, casi, casi más ortodoxo que el propio Powell?

No tengo una opinión demasiado formal al respecto. Intento no dedicarle demasiado tiempo a la macro y más a los modelos de negocio de mis compañías, así como sus riesgos. Al final, el día tiene 24 horas e intento optimizarlas lo mejor posible, enfocándome en mis inversiones.

Si puedo decir que me preocupa la política monetaria de los países occidentales, no sé cómo acabará ni cuando, pero es muy preocupante la pérdida de poder adquisitivo de las familias, así como la deuda pública tanto en Norteamérica como en Europa.

Estamos ante el mejor momento económico de la historia y sin embargo no paramos de aumentar la deuda, algo que debería ser al revés, se necesitará liquidez y apalancamiento para cuando la economía no esté fuerte.

El día que la economía vuelva a tener algún bache veremos cómo acabamos. En esta última crisis del COVID hemos tenido una consecuencia brutal que parece irreversible, la pérdida de poder adquisitivo y todo indica que volverá a ocurrir.

Parece un mal endémico y estructural donde le veo muy difícil solución a no ser que sea con una terapia de shock importante.

Yo creo en el libre mercado y la finalidad última de la inversión es generar rentabilidad

-Y, por último. Algún consejo, reflexión, incluso tirón de orejas, para los políticos, empresarios e inversores, por favor, incluso, para usted mismo.

A mí me gustaría volver a subrayar la necesidad de cautela y paciencia en los mercados. Vivimos en un mundo inversor cada vez más libre, donde el acceso a la inversión cada día es más fácil. Hay cada vez más inversores privados y no profesionales persiguiendo rentabilidades pasadas y a mí me parece muy preocupante. Me han llegado a decir que la rentabilidad objetivo del fondo Attitude Small Caps de en torno al 9% es muy baja, que ellos consiguen mucho más invirtiendo en Nvidia, Bitcoin o el SP500. Yo no soy quien para juzgar si lo que están haciendo es correcto o no, pero creo que no es bueno sesgarte por una inversión por rentabilidades pasadas. Y la historia siempre te lo recuerda.