Hemos escuchado a Sánchez decir que la okupación es un bulo, o la ministra de Vivienda decir que es más fácil que te roben el móvil que te okupen la casa y al ministro de Interior asegurar que no es que bajes a por el pan y te encuentres la casa okupada. También a los de Yolandísima. Así, la coordinadora general de SumarLara Hernández, aseguró que los okupas "no existen" y que la inquiocupación es un "relato" que, a su juicio, introduce la ultraderecha en su "batalla cultural".

Esta misma semana veíamos como, esta es la teoría, pero la realidad es que el Gobierno ha gastado 20.000 euros en puertas antiokupas en Barcelona.

Y ahora, en un nuevo giro de los acontecimientos: Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil han desalojado a cien okupas de un edificio en Collado Villalba. Lo curioso es que el edificio okupado es propiedad de la Sareb.

Según las autoridades varias inspecciones han señalado importantes deficiencias estructurales y de salubridad, lo que ha hecho que se ordene el desalojo. Los informes municipales acreditan de forma concluyente "la existencia de deficiencias estructurales, así como graves carencias en materia de seguridad y condiciones higiénico-sanitarias incompatibles con la permanencia de personas en el interior del edificio y que suponían un riesgo real para la integridad física y la salud de sus ocupantes", según ha podido saber ABC.

Un incendio el 26 de octubre fue lo que hizo que el Ayuntamiento comenzara con las inspecciones. Ahora el informe del arquitecto municipal concluye que el bloque carecía de licencia y que no es adecuado para vivir. Un segundo documento, emitido por el Área de Sanidad, detallaba otras deficiencias detectadas. "Las condiciones higiénico-sanitarias en las zonas inspeccionadas son deficientes, por lo que dichas zonas en concreto no reúnen los requisitos mínimos de salubridad".

Cuando los agentes llegaron se encontraron varios activistas que intentaban paralizar el desalojo. Sin embargo, los pobres okupas aseguran que no sabían nada: "No ha venido el Ayuntamiento, no ha venido gente de la Sareb, no ha venido servicios sociales, no ha venido aquí nadie a darnos aquí explicaciones ni un juez, ni una orden de entrar a casa de la gente".

En declaraciones a Europa Press, aseguran ser trabajadores y ciudadanos ejemplares que solo reclaman "una vivienda digna" y que lo pide el bloque entero "un piso social a cada persona que vivimos ahísomos humanosno somos bichos como para tirarnos como cucarachas".

Y ojo, que si bien se dice que todos los acordamos de Dios y sabemos rezar cuando el avión comienza a temblar, los okupas también se acuerdan de la Iglesia, pensando que tiene el deber de socorrer y hacer de escudo social: "Anoche nos enteramos que nos iban a echar, los servicios sociales no han venido a recogernos, ni Cáritas, ni nadie".

"Hemos tenido que salir porque si no nos apaleaban ahí dentro, esto es un desalojo totalmente ilegalsomos gente de bien que lo único que podemos enseñaros en nuestras vidas laborales, lo único que queremos es una solución habitacional".