En esta crónica semanal sobre Hispanoamérica, recogemos noticias destacadas ocurridas en la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua y cuya patrona es la Virgen del Pilar) y tratando de defender los principios no negociables -vida, familia, libertad de enseñanza, bien común y libertad religiosa-  establecidos por el Papa Benedicto XVI para una acción política basada en el humanismo cristiano.

Esta semana empezamos en Perú, que el próximo 12 de abril celebra elecciones generales, en las que serán elegidos: el presidente de la República, vicepresidentes y los representantes al nuevo Congreso bicameral, así como al Parlamento Andino. Si ninguno de los candidatos obtiene más del 50 % de los votos, se celebrará una segunda vuelta el 7 de junio. 

Para esa segunda vuelta, el candidato de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, figura como el favorito, según una encuesta de Ipsos realizada para Perú21

López Aliaga, empresario, es el líder del partido Renovación Popular y se opone al aborto, al que se ha referido en alguna ocasión como "el crimen más abominable que existe” y al que se opone incluso en caso de violación: “Repararle en algo la calidad de vida. Lo más importante es el acompañamiento en el cerebro, una niña violada no tiene toda la capacidad de decidir, la familia decide si la criatura cuando nace se queda con el niño o no. No matemos a nadie, ya bastante crimen hay, una violación es un crimen fatal, pero que un crimen no lleve a otro”. 

En Perú, el aborto es legal solo en caso de peligro de vida para la madre o para evitar un daño grave y permanente a su salud. 

López Aliaga también se ha manifestado en alguna ocasión en contra de las dictaduras marxistas, a la que define como "marea roja". “Se ha instaurado para una casta que oprime al 99% de un pueblo, lo tiene sin comida, sin agua, sin luz, mendigando y expulsando a su gente. Una marea roja que [...] se mete en las elecciones, se pone a financiar porque ven sus botines en países que todavía no han caído en sus garras. Espero que nunca pase ni en Ecuador ni en Perú”. 

Asimismo, el líder del partido Renovación Popular es contrario a las uniones civiles del mismo sexo, a la adopción por parejas homosexuales y a la eutanasia.

Es, además, uno de los firmantes de la Carta de Madrid, junto con otros políticos hispanoamericanos de derechas como el chileno José Antonio Kast, el brasileño Eduardo Bolsonaro o el argentino Javier Milei

Nos vamos a México, para defender el derecho a la vida desde la concepción a la muerte natural. 

En ese país, en el estado de Querétaro, la diputada local Juliana Rosario Hernández Quintanar, del Partido Acción Nacional (PAN), presentó una iniciativa, respaldada por 4.550 firmas ciudadanas, para declarar el 25 de marzo como el ‘Día de la Vida’. 

En declaraciones a ACI Prensa, la legisladora explicó que la iniciativa busca desarrollar “políticas públicas ya en marcha y con una agenda legislativa coherente que coloca a la persona en el centro”.

Hernández Quintanar denuncia que a nivel nacional, “la violencia se ha normalizado y, con frecuencia, la vida humana parece medirse por su utilidad, su productividad o incluso su conveniencia”.

Frente a la denominada “cultura del descarte”, la diputada local sostuvo que el “Estado no puede ser neutral tiene la obligación ética de reafirmar el valor intrínseco de toda vida humana, desde su inicio hasta su fin natural”. 

Nuestro siguiente destino es Nicaragua, donde los nicaragüenses vienen padeciendo la dictadura izquierdista de Daniel Ortega desde que este se hiciese con el poder, en enero de 2007 (aunque anteriormente presidió un mandato presidencial entre 1985 y 1990).

Según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en Nicaragua, “durante el período estudiado en este informe, se intensificó la hostilidad del Gobierno hacia las Iglesias, violando gravemente el derecho fundamental a la libertad religiosa. La persecución se manifestó en detenciones arbitrarias, exilios, destierros, expulsiones, privación de la nacionalidad, profanación de ritos y símbolos religiosos, prohibición de celebraciones religiosas públicas y cientos de casos de revocación del estatus jurídico. Además, la reforma constitucional y la nueva legislación han dotado al régimen de los medios para ejercer un control total sobre las entidades religiosas. Las organizaciones internacionales consideran que Nicaragua es uno de los países con los niveles más altos de persecución religiosa. Las perspectivas para el futuro de este derecho fundamental siguen siendo profundamente preocupantes”. 

En ese contexto, la persecución de la dictadura de Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo hacia la Iglesia católica no ha cesado. El pasado 21 de enero, prohibió las misiones pastorales de la Diócesis de León y ordenó a los curas: “Hagan sus cosas adentro” y quédense en “sus parroquias”. 
 
Y lo último es que ha expulsado del país al sacerdote José Concepción Reyes Mairena, informa Aciprensa

“Con esta expulsión suman 309 sacerdotes y monjas que han sido exiliados, expulsados o que no les permiten el ingreso. Más del 95% son nicaragüenses”, explica a ACI Prensa la investigadora en el exilio Martha Patricia Molina.

Molina —autora del informe ‘Nicaragua: Una Iglesia perseguida’— destaca que la dictadura ha ejecutado 1.070 ataques contra la Iglesia Católica y ha prohibido 16.500 procesiones desde 2018, cifras que aumentan cada día más.

En Cuba, se habría producido un motín en la cárcel de Canaleta, un penal de máxima seguridad ubicado de Ciego de Ávila en el centro del país. 

A raíz del motín, causado por las malas condiciones, los malos tratos y el hambre que sufren los presos, habrían fallecido diez de ellos. 

Según informan ONGs como Prisoners Defenders y Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC), los reclusos gritaron consignas como «¡viva Trump!» y «¡abajo Díaz Canel!», así como «¡Patria y Vida!», recoge OK Diario