• Ninguno de los miembros de la misión ha resultado herido, aunque uno de los coches ha resultado dañado.
  • A pesar de todo, han logrado entrevistar a víctimas del supuesto ataque químico.
  • La OTAN pide una respuesta internacional si se comprueba el uso de armas prohibidas.
  • Por su parte, Londres ve posible intervenir en Siria sin unanimidad en la ONU.
Los inspectores de la ONU se dirigían este lunes a Siria, concretamente a la zona de la periferia de Damasco donde el pasado miércoles se registró un ataque químico con gases nerviosos, confirmado por diversas fuentes, y en el que murieron más de 350 personas, según la ONG Médicos Sin Fronteras, cuando el primero de los vehículos en que viajaban ha sido tiroteado múltiples veces por francotiradores no identificados. Ninguno de los miembros de la misión ha resultado herido, aunque uno de los coches ha resultado dañado.

El equipo se ha visto obligado a "regresar a la base del Gobierno para ponerse a salvo", según detalló la ONU en un comunicado difundido en Seúl, donde se encuentra de visita oficial su presidente, Ban Ki-moon. Tras remplazar el vehículo dañado, los especialistas de la ONU han visitado Muadamiya y han podido, durante tres horas, entrevistar a varios heridos y tomar muestras del terreno. Tras la visita, los inspectores no han querido hacer declaraciones.

Así se las gastan en Siria, mientras los rebeldes han acusado al régimen de Bachar Al Asad (en la imagen), del ataque químico aunque este ha negado su autoría. Por su parte, los aliados internacionales de uno y otro bando también discrepan en cuanto a la responsabilidad del ataque. Y la OTAN, por su parte, vigila "de cerca" la situación en Siria y ha dejado claro que "cualquier uso de armas químicas sería completamente inaceptable y una violación clara del Derecho Internacional" y se trataría de "una cuestión que la comunidad internacional en su conjunto tiene que abordar".

Por su parte, el ministro de Exteriores de Reino Unido, William Hague, ha afirmado este lunes que es posible que se produzca una intervención en Siria aunque no exista un respaldo unánime por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Hasta el momento,todas las resoluciones presentadas ante el Consejo han sido paralizadas por China o Rusia, que tienen derecho a veto. Ante esto, Hague defiende su postura: "Hagamos lo que hagamos estará conforme con el Derecho Internacional y se basará en el asesoramiento jurídico al consejo de seguridad nacional y al Gobierno", ha señalado.

Los ataques con armamento químico o con otras armas de destrucción masiva son inaceptables desde cualquier punto de vista. Y si se confirma su uso por parte del régimen sirio, habría que condenarle.

Ahora bien: como hemos explicado otras veces, los rebeldes sirios -dominados por los yihadistas- no son precisamente 'hermanas de la caridad'. Pretenden implantar en el país un régimen islamista tan dictatorial o peor que el actual, y que instauraría, entre otras cosas, la persecución a la libertad religiosa de los cristianos. Y esto deben tenerlo en cuenta la ONU, la UE y EEUU.

Andrés Velázquez

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