• Juan María Nin defiende un margen bruto estancado por la menor aportación de Telefónica y Repsol.
  • El ROF salva las cuenta de resultados… pero sólo este año.
  • "No sobra ni una sola oficina" en Caixabank asegura el Ceo Nin.
  • Por cierto, las participadas industriales continúan siendo la salvación de Caixabank, pero este año Telefónica y Repsol no han colaborado.

Lo cierto es que Caixabank ha sido el único de los cinco grandes bancos españoles (Santander, BBVA, Popular, Sabadell), Bankia aún no ha presentado resultados, que en 2013 obtuvo un margen de intereses, negocio arquetípico, creciente. Todos los demás se hundieron, y sacaron adelante su cuenta de resultados con atípicos  o bien con el resultado de operaciones financieras -el famoso ROF, que consiste, más menos, en comprarle dinero al BCE e invertirlo en deuda pública-. Lo que ocurre es que para el ROF no se necesita una plantilla de 32.000 personas, como tiene Caixabank, sino de 32.

Pero para el vicepresidente y consejero delegado, Juan María Nin (en la imagen), esto no es un problema. Para el presidente, Isidro Fainé, que se considera un minorista, aún menos. Es la clave de la entidad, que necesita muchos puntos de venta presenciales y que además en 2013 ya ha hecho una reducción de plantilla y de oficinas importante.

Pero sigamos con la cuenta de resultados. El margen bruto ya es negativo, porque el ROF no consigue compensar la caída de ingresos de las participadas industriales, con una Telefónica huérfana de dividendo y con un Repsol con dividendo pero del cual Caixabank ha querido provisionar 180 millones de euros por si lo de YPF acabara como el rosario de la aurora, que todo podría suceder.

Al final resulta que el beneficio bruto es de menos 713 millones de euros. Sobre todo a causa de los gastos extraordinarios para reducir plantilla y oficinas, producto de la absorción de Banca Cívica y Banco de Valencia.

Y entonces es cuando saltamos hasta el crédito fiscal y alegremente nos topamos con un beneficio neto de 503 millones, más del doble que el año anterior… cuando también hubo dividendo gracias a otro crédito fiscal.

Pero insisto, el negocio típico, parte alta de la cascada de resultados, es el que marcha bien. Las comisiones también crecen y la plantilla más copiosa así como la red más tupida de toda la geografía española, resulta que es la única que gana dinero con el negocio típico. Como para pensárselo dos veces.

Por cierto, las participaciones industriales continúan siendo la salvación de Caixabank, precisamente esas mismas participaciones que Basilea, la cuna del capitalismo, quiere cargarse a toda costa, porque 'no hacen financiero ni moderno'.

Eulogio López

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