
Iberdrola ha presentado sus resultados del primer trimestre, pero a diferencia de Redeia, sí ha celebrado conferencia con analistas. Una cita en la que el presidente ejecutivo de la eléctrica, Ignacio S. Galán, no se ha achantado ante Beatriz Corredor ni ante los expedientes sancionadores de la CNMC, pues ha insistido en que la culpa del apagón fue de Red Eléctrica, pese a que la exministra socialista y amiga de Pedro Sánchez diga que “no falló”.
Galán ha señalado que el famoso apagón del 28 de abril de 2025 fue “el resultado de una planificación inadecuada y de una mala gestión del sistema eléctrico”. También ha referido que todas las investigaciones, informes y audios publicados han confirmado que ese día “no había suficiente” potencia síncrona para controlar la tensión (había tres nucleares paradas, con la autorización de Red Eléctrica, y se programaron menos ciclos combinados de los que se debería), “a pesar de que la energía estuviera disponible”. Y por cierto, al hilo de los audios, cabe recordar que sí tuvieron acceso a los mismos tanto la comisión de investigación abierta en el Senado como el juez José Luis Calama, pero este último se ha negado a darles acceso a Iberdrola y Endesa, que han recurrido el auto en cuestión.
El presidente ejecutivo de Iberdrola ha criticado que desde el apagón, Red Eléctrica ha cambiado el modo de operación (debido a que la CNMC ha permitido que instalaciones de energías renovables también participen en el control de gestión) y está funcionando en el denominado modo reforzado que supone que “estamos pagando miles de millones de euros en costes adicionales los ciudadanos y las empresas”. Además, ha añadido que el problema no es de “una falta de energía”, y hasta la propia Iberdrola tiene una capacidad instalada en nuestro país “que es tres, cuatro o cinco veces más que la energía que se necesita a diario”.
Respecto a los expedientes sancionadores que está abriendo la CNMC a las empresas (ya va por 56 y se prevé que la lista siga creciendo), Gerardo Codes, director de Servicios Jurídicos de Iberdrola, ha subrayado que ninguno de los 24 expedientes que le han caído a la eléctrica, por ahora, “están relacionados con los eventos que llevaron al apagón”. Esto va en línea con la protesta que ha lanzado Foro Nuclear por los cinco expedientes que les han caído a algunos titulares de centrales nucleares. Ojo, ante dichos expedientes caben alegaciones, y habrá que armarse de paciencia porque los procedimientos de la CNMC para dilucidar, si al final impone sanción o no, durarán entre nueve y 18 meses. Codes ha apostillado que “el único procedimiento directamente relacionado con el apagón” es que se ha abierto a Red Eléctrica y que la defensa de Iberdrola ante el apagón es “muy fuerte”, pues “siempre ha actuado de acuerdo a la Ley y con total transparencia”. Y por cierto, ya ha llevado a Red Eléctrica y a su matriz, Redeia, al banquillo por daño reputacional... y también demandó a la propia Corredor.
Vayamos a los resultados trimestrales. Los ingresos han descendido un 4,5%, hasta 12.017,6 millones de euros. Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha bajado un 9,7%, a 4.067,1 millones; y el beneficio neto ha caído un 14,6%, a 1.711,3 millones. Eso sí, al ajustar los efectos derivados de la transacción en México en 2024 (la venta de su negocio a Cox que ha cerrado recientemente por 3.413 millones) y un impacto positivo en Reino Unido, el ebitda ajustado se ha incrementado en un 2,4%, sobre todo, por el negocio de redes, las mayores tarifas y el fuerte crecimiento en Reino Unido; y el beneficio neto ajustado ha subido un 11%, hasta 1.865 millones, gracias a las inversiones en redes en Reino Unido y EEUU... sin olvidar que en España la CNMC no ha elevado la tasa de retribución financiera de las inversiones en redes todo lo que pedía el sector y que hay un tope a la inversión en dicho negocio. Eso sí, la contribución del negocio de generación renovable y clientes al ebitda ha sido de 2.022,3 millones (-3,2%), pues la fuerte producción en Reino Unido (+41%) y en Europa continental (+26%) no han compensado el impacto no recurrente por los mayores costes por servicios auxiliares en Iberia (entre los que se incluyen los cambios que ha traído el apagón con las renovables entrando en el control de la tensión y el modo reforzado en el que opera el sistema eléctrico desde entonces).
Por su parte, las inversiones se han situado en 2.698,5 millones, de las que más del 50% se han destiando a Reino Unido y EEUU. Y la deuda financiera neta también se ha movido al alza, situándose en 54.763 millones, frente a los 51.755 millones del cierre del año pasado, por lo que sigue estando en niveles elevados. Todo esto no ha impedido que Iberdrola haya elevado sus previsiones anules ni tampoco que haya anunciado que destinará 4.500 millones a dividendos del ejercicio 2025, lo que supondrá el reparto de un récord de dividendo de 0,68 euros por acción. Sin embargo, dicho anunciado no ha recibido aplauso bursátil, pues la cotización baja un 1,41%, casi el doble que el Ibex (-0,75%).
El anuncio de dicho dividendo se puede ver como una forma de seguir teniendo contentos a los accionistas (entre los que destaca el fondo soberano QIA y los fondos de inversión BlackRock y Norges Bank)... y lleva a preguntarse si Galán está pensando mucho más que antes en la sucesión y en crear su propia dinastía (algo que será difícil porque no gusta los fondos): recuerden que él está a los mandos de la eléctrica desde 2001, tiene 75 años y su actual mandato como consejero acabará el año que viene, pero aún está por ver si optará a la reelección, elegirá a su relevo o cesará (como acaban de hacer los italianos con José Bogas, quien ha tenido que ceder la silla de CEO de Endesa al italiano Gianni Vittorio Armani). En la Junta de Accionistas de Iberdrola que se celebrará el próximo 29 de mayo, Galán impondrá al controvertido CEO, Pedro Azagra, pero no hay que perder de vista que quiere crear su propia dinastía dentro de la eléctrica, en la que ya trabajan sus dos hijos varones (Ignacio y Pablo) y uno de sus dos yernos (David Mesonero),... y este último es también una pieza dentro de la operación para echar a Florentino Pérez del Real Madrid.
Y por último, destacar que Galán ha vuelto a defender la prórroga de las centrales nucleares, así como la importancia de dicha energía en España y el resto de Europa. Ha insistido en que se trata de una energía “necesaria, es segura, es eficiente y, además, permite reducir los precios y garantiza la seguridad del sistema” y en que los países europeos (como Alemania o Italia) que no disponen de esta tecnología “tienen unos precios superiores” de la electricidad.













