Se cumple un año del apagón que afectó a la Península Ibérica y desde el Gobierno y la CNMC se insiste en esconder y proteger al verdadero culpable… Beatriz Corredor, a través de los expedientes sancionadores (ya van por 56... y se espera que la lista siga creciendo). De estos, cinco han caído sobre los titulares de las centrales nucleares y Foro Nuclear ha respondido que dichos expedientes “no tienen relación con el apagón”.

En concreto, el regulador de la Competencia ha abierto tres expedientes a la Asociación Nuclear Ascó-Vandellós (ANAV) -que opera las centrales nucleares catalanes, que son propiedad de Endesa e Iberdrola: dos por posible infracción del artículo 65.8 de la Ley del Sector Eléctrico (LSE), calificada como grave; y uno por posible infracción del artículo 65.34 de la LSE, considerada como muy grave. Por su parte, Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT) -la sociedad que opera las centrales extremeña y castellanomanchega- ha recibido un expediente por posible infracción del artículo 64.37 de la LSE, calificada como muy grave. Además, a Iberdrola Generación Nuclear también se le ha abierto un expediente por la misma infracción que CNAT.

Cabe recordar que el artículo 65.8 de la LSE contempla: Los incumplimientos tipificados en los apartados 15, 16 y 17 del artículo 64 cuando no concurran las circunstancias de riesgo de garantía del suministro o peligro o daño grave para las personas, bienes o medio ambiente. El 65.34 recoge: La presentación de ofertas con valores anormales o desproporcionados con el objeto de alterar indebidamente el despacho de las unidades de generación o la casación del mercado. Y el 64.37 apunta: La reducción, sin autorización, de la capacidad de producción o de suministro de energía eléctrica, incluyendo el incumplimiento reiterado de las obligaciones de disponibilidad por las unidades de producción. Los procedimientos abiertos por la CNMC durarán entre nueve y 18 meses, y caben alegaciones, además, podrían conllevar sanciones de hasta 6 millones de euros en el caso de las infracciones graves y de hasta 60 millones para las muy graves.

Ante este contexto, la asociación que agrupa a la industria nuclear española y que desde hace unas semanas preside Marta Ugalde ha apuntado que los expedientes a los titulares de nucleares “se circunscriben a fechas distintas y a cuestiones relacionadas con el cumplimiento de procedimientos operativos, las ofertas a mercado y las paradas motivadas por criterios de mercado eléctrico”. Asimismo, ha subrayado que las nucleares españolas “han operado siempre con un criterio técnico correcto de generación o absorción de potencia reactiva para el control de tensión de red, atendiendo a las necesidades del sistema y manteniéndose siempre dentro de los márgenes técnicos y de seguridad”. Además, ha denunciado que afrontan una asfixia económica derivada de una carga fiscal desproporcionada, que dificulta su viabilidad cuando caen los precios del mercado”… y que si estos se mantienen muy bajos de forma sostenida, las nucleares “pueden llegar a no cubrir siquiera impuestos y tasas, pese a contar con costes operativos reales muy competitivos”.

Un contexto en que los operadores han presentado ofertas como cualquier otro agente del mercado eléctrico y “las centrales han tenido que realizar reducciones de carga o paradas puntuales a lo largo de los últimos años, al no resultar casados en el mercado eléctrico, ni ser requeridas por el operador del sistema” (o sea, Red Eléctrica). Cabe recordar que cuando se produjo el famoso apagón, había algunas unidades nucleares paradas, bien por razones de mercado o por recarga de combustible (el caso de Trillo), pero todas esas paradas se comunicaron al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y “se pidió permiso a Red Eléctrica”, como explicó el pasado mayo Ignacio Araluce, quien hasta hace unas semanas era presidente de Foro Nuclear y que ha dado el testigo a Marta Ugalde. Además, en la reciente jornada organizada por el PP en el Congreso, Alfredo García (más conocido en X como Operador Nuclear), que es ayudante de jefe de turno en la central nuclear de Ascó, tiene licencia de operador de reactor y supervisor, y también es ingeniero de Telecomunicaciones, licenciado en Comunicación Audiovisual, divulgador científico y escritor, refirió que el día del apagón había tres reactores parados (uno era Trillo que estaba en recarga) y dos funcionando al 70%, “paradas que habían sido autorizadas por Red Eléctrica”.