
Decíamos que Ignacio S. Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, estaba cada vez más distanciado del Sanchismo y más cercano al rey Felipe VI. La penúltima muestra se ve en que le ha vuelto a meter el dedo en el ojo a Pedro Sánchez, ahora al comparar los impuestos de la luz de España y EEUU, en una entrevista para El Economista.
Aprovechando su presencia en el encuentro CERAWeek by S&P Global (en el que se reúnen los líderes de las mayores energéticas del mundo) que se celebra en Houston (EEUU), en pleno contexto de crisis de los precios energéticos por la guerra de Irán, el ingeniero salmantino ha presumido de que "el modelo de negocio de Iberdrola es parte de la solución a crisis energéticas como la actual". "Nuestro negocio es, fundamentalmente, las redes eléctricas de distribución y de transporte en países con marcos estables, sobre todo en EEUU y Reino Unido", ha explicado, subrayando la diversificación geográfica y que "nuestra generación es muy poco dependiente de los fósiles importados". Asimismo, ha apuntado que "gracias a que contamos con nucleares y renovables, los precios medios de la electricidad rondan en España los 50 euros en lo que llevamos de año, mientras que en Italia o Alemania superan los 90 o 100 euros. Y podemos seguir ofreciendo a nuestros clientes precios fijos a largo plazo y muy competitivos".
Galán ha remarcado que "todos los grandes desarrollos tecnológicos actuales dependen de contar con electricidad fiable, abundante y competitiva", y que "la autonomía estratégica y la autosuficiencia se han convertido en objetivos prioritarios". Asimismo, ha referido la urgencia de invertir y reforzar las redes eléctricas, algo que requiere "eliminar toda limitación a las inversiones y dar estabilidad regulatoria", ¿lo habrán oído el Gobierno y la CNMC? Recuerden que el regulador de la Competencia aprobó una retribución menor a la que pedía el sector eléctrico. Galán también ha apuntado la necesidad de avanzar en la electrificación de Europa porque la "electrificación es mayor seguridad, menor dependencia exterior y menor coste para los ciudadanos".
En el caso de las redes de transporte y distribución eléctrica, el presidente ejecutivo de Iberdrola ha subrayado la apuesta por las de EEUU y Reino Unido, donde se destinarán 40.000 millones de euros entre 2025 y 2028, lo que supondrá el 70% del total de las inversiones del grupo en dicho periodo (58.000 millones). Eso sí, al mismo tiempo, seguirán invirtiendo en generación, sobre todo a través de la eólica y la solar en EEUU y de grandes proyectos eólicos marinos como los del hub de East Anglia en el mar del Norte. Se ve que la eléctrica no quiere tener más sustos con Donald Trump como hace unos meses. Recuerden que al presidente de EEUU no le gustan los molinos de viento, en especial, los que se levantan en el mar, así se ha podido ver cuando hace meses vetó el proyecto Revolution Wind de Orsted (después un juez dio la razón a la energética danesa y mayor promotora mundial de eólica marina) y el pasado 22 de diciembre cuando suspendió las obras de varios parques eólicos marinos de Orsted, el fondo GIP -que es parte de BlackRock-, Equinor, Dominion Energy e Iberdrola… alegando problemas de seguridad nacional porque podían interferir con las señales de radar. Las empresas y fondos afectados recurrieron a los tribunales… y estos les han dado la razón, por lo pueden reanudar las obras.
La crítica a Sánchez no sólo queda patente cuando Galán insiste en la urgencia de invertir en redes, reclama estabilidad regulatoria o destaca su apuesta por EEUU y Reino Unido, sino también en su defensa de la energía nuclear desde el giro que dio en el Foro de Davos de 2025. A pesar de que reconoce que "la política energética le corresponde hacerlas a los gobiernos", subraya que como ingeniero dice que "en España tenemos nucleares seguras y eficientes que pueden seguir operando muchos años, porque cada año invertimos en ellas para mantenerlas en perfectas condiciones. Aportan en abundancia una energía síncrona que es esencial para la seguridad del suministro". En la presentación de resultados de 2025, Galán ya se atrevió a anunciar que pedirá la prórroga de todas las centrales, a 60 años, e incluso a 80. Ahora aprovecha el cambio que ha dado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para subrayar que "no tiene sentido cerrar centrales nucleares que pueden seguir aportando energía segura y competitiva y reduciendo las importaciones de combustibles fósiles. Y menos en la coyuntura que vivimos". Y respecto al almacenamiento, apunta a que nuestro país cuenta "con una ventaja competitiva muy importante, que es el bombeo hidroeléctrico"... y lo dice el líder de una energética con fuerte presencia en la hidroeléctrica.
Galán considera que el diseño del mercado eléctrico europeo sigue siendo válido, al igual que el de España. Claro que para elevar la demanda eléctrica, no sólo considera que se deben eliminar las barreras a la inversión en redes, sino que también apunta a barreras regulatorias y fiscales. "Tenemos un sistema fiscal que grava un kilovatio hora de electricidad renovable producida en España con varias veces más impuestos que un kilovatio hora de gas importado. Eso es muy parecido a un "arancel inverso" a la electricidad autóctona. Cada kilovatio hora eléctrico en España se grava con seis veces más impuestos que en EEUU, e incluso estamos un 30% por encima de la media europea. Y no hablo del impuesto de sociedades o del IVA que, por supuesto, nos aplican, sino de hasta 40 figuras tributarias. Eso desincentiva el consumo de electricidad para muchos clientes residenciales o industriales que podrían beneficiarse de la electrificación de forma casi inmediata", ha subrayado. Todo ello justo cuando acaban de entrar en vigor las medidas del Gobierno Sánchez para intentar aliviar la fuerte subida de los precios (en especial los energéticos) ante la guerra de Irán, y entre las que se incluyen una rebaja del IVA de la luz del 21% al 10%, el descenso del 5% al mínimo del 0,5% en el impuesto especial sobre la electricidad y la suspensión del impuesto al valor de la producción eléctrica que ahora era del 7%.
En el 125 aniversario de Iberdrola, Galán no cree que haya alcanzado todas las metas. Su próximo objetivo es ser la primera eléctrica del mundo en capitalización bursátil, al ser hoy la segunda y estar muy lejos de la vigésima posición que ocupaba en 2001. "Nuestro plan marca una senda clara de crecimiento de resultados y dividendos", de hecho, a estos últimos han destinado 45.000 millones en los últimos 25 años, periodo en el que la capitalización se ha multiplicado por 12 veces, hasta los 135.000 millones. Sin embargo, en la entrevista, el ingeniero salmantino no dice que su plan personal es crear su propia dinastía dentro de la eléctrica, en la que ya trabajan sus dos hijos varones (Ignacio y Pablo) y uno de sus dos yernos (David Mesonero), pero será una difícil dinastía, sobre todo, porque a los fondos de inversión no les gustan las dinastías.
Por cierto, de cara a la próxima Junta de Accionistas, Galán impone al controvertido CEO, Pedro Azagra, que fue mombrado consejero ejecutivo de la eléctrica y CEO el 24 de junio de 2025, por lo que ahora debe ser reelegido y ratificado por los accionistas. En el entretanto, Galán se mantiene en su puesto y bien pagado, con 15,87 millones en 2025, ostentando la medalla de oro entre los líderes del sector energético español y la de plata entre los directivos del Ibex.












