La guerra justa no existe, pero sí que existen guerras más justas que otras.
Irán cierra en su totalidad el Estrecho de Ormuz y amenaza a todos los países más débiles que él. El chantaje continúa. Ahora la tentación de Trump es golpear a los iraníes, pero sabe que si utiliza armas de destrucción masiva estará dañando a los ayatolás y a todo el pueblo iraní. Lo dicho, un chantaje.
En paralelo, Irán práctica la guerra musulmana sólo que a gran escala: los palestinos de Hamas asesinaban a civiles israelíes, mujeres y ancianos, y niños y bebés, y luego corrían a la Franja a esconderse tras sus mujeres y sus niños. Los palestinos hacen una guerra terrorista y cobarde: golpean, se esconden detrás de la sociedad civil y cuando el enemigo reacciona, entonces les acusan de cometer un genocidio.
Irán es una continuación de los atentados de 7 de octubre de 2023. Donald Trump observa las manifestaciones reprimidas a lo bestia por la teocracia iraní y soltó aquello de "la ayuda está en camino".
Pero el Régimen de los ayatolás no cayó y Trump ha perdido la esperanza de que así sea. Por tanto, asegura que hay que evitar que Irán consiga el arma nuclear. Pues no, esa no es una razón para iniciar una guerra. China y Rusia son tiranías peligrosas, tienen la bomba atómica y no por eso las invade. La única razón que justificaba el ataque a Persia -no estamos ante una guerra defensiva- era liberar a los iraníes.
Donald, vuelve a la casilla de salida.










