Pues no sé yo si el ministro de Educación, José Ignacio Wert (en la imagen), está reculando en esto de las becas, pero no debería. Bueno, sí ha reculado en las exigencias académicas de la ESO para obtener beca en el bachillerato y en el bachillerato para obtener beca en la universidad. Pues mire usted, ministro, eso no es caminar hacia la excelencia... ni hacia la equidad.

"Igualdad, igualdad", claman desde los rectores hasta el colectivo de estudaintes vagos del país, que son vaguísimos.

Ya hemos dicho que la igualdad de los desiguales es uno de los fenómenos más injustos a los que nos hemos ido acostumbrando. Pero es que aquí, además, estamos hablando de enseñanza universitaria, es decir, superior, es decir, no obligatoria. Hay mucha gente feliz que no ha hecho carrera universitaria. Que el Estado financie la enseñanza básica y hasta el bachillerato, que pueda acceder a una beca quien haya aprobado, aunque sea con un cinco pelado está bien. Si ese es el nivel que se le exige puede acceder a beca, aunque no a las mismas becas que los estudiantes más esforzados.

Pero hablamos de enseñanza superior. Por tanto, no debe tener derecho a beca sino el estudiante esforzado. A nadie extrañaría la postura inicial del ministro Wert, incluso les parecería escasa, al menos en otros países, donde la universidad es cara y quien quiere acceder a un título superior se lo financia como puede. Y nadie lo considera una falta de equidad, que es el vocablo preferido por los pedantes rectores españoles. A ellos lo que les interesa es tener muchos alumnos, porque sin muchos alumnos no hay profesores y se quedan sin salario.

Pues que lo digan de una vez, pero que no vengan con la coña de la equidad en el alumno y la igualdad de todos. ¡Venga ya!, lo que quieren son clientes y mantener sus cargos.

Eulogio López

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