La prensa gratuita prometía bastante, con cuatro cabeceras en España, pero a la postre, hoy, donde ya sólo queda 20 Minutos, su balance ha consistido en no aportar nada pero en destruir la cuenta de resultados de la prensa seria.

20 Minutos se ha convertido hoy en lo más parecido a la prensa amarilla británica o alemana sólo que un poquito más cutre, con menos páginas. Progresismo radical (ya saben el caca-culo-pedo-pis o aborto-feminismo- homosexualismo-cristofobia), cuatro noticias y venta de la portada a marcas comerciales que quieren meterte la publicidad por los ojos. Aunque, en esta variante, ya hay sesudas cabeceras, como El País, que le han copiado. (Recuerden la vergonzosa página blue del pasado domingo, donde PRISA vendió su portada, la 'portada blue', a Volskwagen).

De hecho, el superviviente, 20 Minutos es producto de una empresa nórdica de periodismo basura y ha sido lanzado en España por Arsenio Escolar, que ya se forjara en el periodismo amarillo con Claro, el único periódico sensacionalista de pago que ha existido en España... y que quebró.

En España nunca ha habido periodismo basura sino televisión basura porque el español no está dispuesto a pagar por amarillismo: si se lo dan gratis es otra cosa.

En la edición del jueves 6 de junio, los mencionados cuatro jinetes de la poca vida (aborto, etc.) se sazonan con una frivolidad orgullosa, que es la variante más tonta de la frivolidad. Por ejemplo, con titulares tan grandiosos como este: "Heroínas modernas que desafían al islamismo radical escribiendo blogs, desnudándose o al volante". Es el concepto de heroicidad del periodismo basura. Quedarse en cueros. ¡Cuánto coraje!

Y lo malo no son las tontunas de 20 Minutos, lo malo es que lo hacemos pasar por periodismo serio. Por ejemplo, RTVE no deja de hacerle publicidad.

Eulogio López

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