
Talgo y Construcciones y Auxiliar de Ferrocarilles (CAF) son los dos principales fabricantes ferroviarios españoles... y tienen vínculos con el PNV. En los últimos nueve días, se han conocido sus resultados del primer trimestre, donde se ha reflejado que circulan a toda velocidad en pedidos, al haber logrado récords en sus respectivas carteras, pero esa es la única coincidencia. El primero ha elevado sus ingresos un 11,4% y no ha informado de la evolución de su resultado (lo último que se sabe al respecto es que cerró 2025 con pérdidas); y el segundo ha ganado un 12% más hasta marzo.
El fabricante ferroviario que tiene a un consorcio vasco (liderado por el ingeniero bilbaíno y presidente Sidenor y de Talgo, José Antonio Jainaga) y a la SEPI en su capital ha elevado su cartera de pedidos al récord de 5.668 millones de euros en el primer trimestre. Esta cifra llega a 6.424 millones, si se incluye la reciente adjudicación de un contrato con Trafikverket, la Administradora Nacional de Transportes de Suecia. Sus ingresos han crecido un 11,4%, hasta 172 millones, gracias a los altos niveles de actividad industrial, sobre todo, la fabricación y puesta en servicio de los trenes Intercity para los operadores ferroviarios de Alemania (DB) y Dinamarca (DSB), y el mantenimiento.
Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) se ha situado en 9,8 millones, por debajo de la cifra del primer trimestre de 2025. Eso sí, sin extraordinarios habría ascendido a 12,3 millones. Y no se sabe cual ha sido la evolución del resultado neto, ¿números rojos o negros? Habrá que esperar a que la incógnita se resuelva en los resultados del primer semestre.
Claro que también conviene destacar que Talgo ha retenido pagos por 22 millones debido a los retrasos en la entrega de trenes, a pesar de que ha empezado a pisar el acelerador en entregas. En la conferencia con analistas, su CEO, Rafael Sterling, ha anunciado que están “intentando reconducir nuestra relación con Renfe y buscar una solución que proteja nuestros intereses y los de nuestros accionistas”, es decir, que está negociando con el operador ferroviario la multa de 116 millones que le impuso en diciembre de 2024 por el retraso en las entregas de los trenes Avril que le había encargado... y espera tener una solución antes de fin de año. Además, ha confirmado sus previsiones anuales.
En el entretanto, en el primer trimestre, CAF ha disparado su contratación un 42%, hasta 2.883 millones, lo que supone una contratación histórica y estratégica para el futuro. De estos pedidos, el 72% corresponde a vehículos ferroviarios, el 10% a servicios, el 14% a autobuses de Solaris y el 4% a soluciones inteligentes. De esta forma, la cartera de pedidas se ha elevado un 11%, a 17.760 millones. Los ingresos se han incrementado un 4%, a 1.158 millones, un “crecimiento moderado de acuerdo con lo previsto en el plan de ejecución, que proyecta tasas de crecimiento superiores para fin de año”.
Por su parte, el resultado de explotación (ebit) ha subido un 10%, pasando de 57 millones a 63 millones. Y el beneficio neto ha crecido un 12%, hasta 40 millones. Además, ha confirmado sus previsiones anuales.












