A principios de 2025 se anunció el divorcio entre las dos ramas familiares de los Entrecanales, que controlan el 55,122% de Acciona, a través de la ruptura del pacto parasocial el 14 de julio de 2026, y ahora se acerca la fecha, mientras sigue sin haberse tomado una decisión sobre la filial verde, Acciona Energía. Y en el entretanto el silente Juan Ignacio (Juancho) Entrecanales Franco, vicepresidente ejecutivo de Acciona, ha participado en la última reunión del Cercle d’Economia, donde ha apostado por lo peor de Donald Trump y de China.

¿Casualidad? Por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen. Es cierto que el citado divorcio se anunció mucho antes de que Acciona se viera salpicada por la creciente corrupción sanchista y hasta tuvo que reconocer ante el juez Moreno haber cometido irregularidades en contratos con Servinabar (la empresa de Antxon Alonso -en un 51%-, Santos Cerdán -en un 45%- y Jon Aritz Santamaría -en un 4%-). Un daño reputacional que no hizo ninguna gracia a José Manuel Entrecanales Domecq, presidente ejecutivo de Acciona, quien tuvo bronca con su primo Juancho, que se encarga del negocio de construcción en el grupo,... aunque los resultados económicos y sus sueldos se vieron poco afectados. 

Cabe recordar que la próxima ruptura del pacto parasocial entre las dos ramas familiares permitirá que cada una pueda disponer de sus participaciones sin tener la obligación de ofrecérselas mutuamente: los Entrecanales Franco son dueños del 29,021% (a través de la sociedad Tussen de Grachten, y tienen dos consejeros en Acciona (Juancho como vicepresidente ejecutivo y Javier como dominical) y uno en Acciona Energía (Juancho como dominical); y los Entrecanales Domecq son propietarios del 26,101% (vía Wit Europe Investering) de Acciona, donde tienen dos sillas en el Consejo (la de José Manuel como presidente ejecutivo y la de Daniel como dominical), y tienen un representante en la filial verde (José Manuel como presidente no ejecutivo).

La próxima ruptura del pacto parasocial ha llevado a barajar que podría favorecer la separación del grupo en dos negocios: por un lado, infraestructuras y por otro, energía. Ya saben que siempre sería mejor dividir algo cuanto más grande mejor… pero aún no se han dado movimientos al respecto y lo primero es tomar una decisión sobre Acciona Energía, de la que Acciona controla el 91,108%. En marzo de 2025, José Manuel Entrecanales Domecq, harto de la sangría bursátil de la filial verde (en aquel momento era del 38,5% desde su debut del 2 de julio de 2021) y de la montaña rusa de la cotización, barajó cinco opciones para su futuro: exclusión de bolsa, fusión con Acciona (o sea, volver a la situación que había antes de que la filial verde empezara a cotizar en solitario… lo que refleja otro fracaso del ‘esquema Villalonga’ -el que aplicó Juan Villalonga cuando presidía Telefónica, bajo el principio infundado y anglosajón de que la suma de las partes vale más que el todo… que no siempre es cierto-, vender la filial a un tercero, la separación de los negocios de infraestructuras y los de energía, o no hacer nada.

14 meses después, el pasado mayo, el grupo de infraestructuras y energías renovables apuntaba a seis opciones, tras fichar a Citi y Goldman Sachs. La exclusión en bolsa sería el paso posterior a una OPA de la matriz sobre Acciona Energía, pero también se contemplaba la fusión con Acciona o con un tercero; y la incorporación de un socio. Los analistas del Banco Sabadell subrayaron que todas las alternativas parecen abiertas y descartaron cualquiera que impida a Acciona seguir manteniendo el control de la filial verde (sobre todo, en el caso de que entren socios en su capital). Ahora, el grupo ha pedido expresiones de interés a inversores seleccionados sobre la posible venta total o parcial de la filial que dirige Arantza Ezpeleta, según informa Cinco Días, pero luego habrá que analizar las ofertas recibidas, por lo que la decisión llegará a partir de septiembre. Hoy la filial verde acumula una depreciación del 23% desde su debut en el parqué.

Lo que se haga no puede ser a cualquier precio. Los analistas del Banco Sabadell han referido que si la matriz compra el 100%, a los precios actuales, le supondría unos 660 millones y elevar su deuda un 9,3%, mientras que si vende un 40% podría implicar unos 2.900 millones. Hay que tener en cuenta que la filial verde aportó el 48% del resultado bruto de explotación (ebitda) de Acciona en 2025, y que hay que mantener el rating en grado de inversión... En los últimos tiempos, Acciona Energía ha apostado por la rotación de activos (hidráulicos, eólicos y fotovoltaicos), de hecho, este viernes ha anunciado la venta de otros 64 megavatios (MW) -17 centrales minihidráulicas en Navarra y una en La Rioja- por 66 millones de euros... y obtendrá unas plusvalías de 55 millones. 

Recientemente, Juancho Entrecanales ha apostado por lo peor de Trump (los aranceles) y de China (aranceles, banca pública...). Ante la incertidumbre, que tradicionalmente era cíclica y ahora es estructural, ha apostado por tres medidas para que Europa gane competitividad: “copiar a China”, prohibir la competencia desleal y apostar por el valor y no solo el precio. En el caso del gigante asiático, ha apostado por “copiar su política industrial, lo que han hecho todos estos años, los 10 años que tienen de planificación, cómo tienen energía barata, cómo su ‘permisología’ dura meses en vez de años, y cómo están apoyados por los bancos y son los campeones nacionales de comprar a la empresa china”. Es decir, a Juancho Entrecanales le gustan los aranceles, pero también el ‘esquema De Gaulle’ y el ‘esquema Rumasa’ que hay en el gigante asiático. Recuerden que en Francia, De Gaulle apostó por crear el mayor sistema industrial estatal y la denominada ‘cuestión social’: si no había protestas sindicales, se les ‘regalaría’ la energía, que sería mucho más barata que para otras compañías y en gran parte procedería de la nuclear. En el caso del gigante asiático, cabe señalar que no tiene petróleo ni gas, sino que los importa, y apuesta por construir nuevas centrales de carbón, nucleares e hidroeléctricas al mismo tiempo. En el caso del ‘esquema Rumasa’, en el gigante asiático la banca pública apoya toda la política industrial. 

En la Junta de Accionistas de Acciona Energía, el progre José Manuel Entrecanales, en línea con el Gobierno Sánchez, defendió la apuesta por las renovales porque “hemos aprendido a un alto precio que la dependencia de combustibles importados es una vulnerabilidad estratégica de primer orden. Generar electricidad renovable ha dejado de ser una alternativa para convertirse en un activo de seguridad nacional”. Ahora quiere crear un “campeón europeo” u occidental de eólica (donde está presente a través del fabricante de aerogeneradores alemán Nordex) para hacer frente a China... justo cuando la vicepresidenta europea Teresa Ribera lanza nuevas reglas sobre fusiones. Los accionistras de la filial verde, entre los que destacan las dos ramas de su familia, aprobaron todos los acuerdos propuestos por el voto favorable de, al menos, el 95,63% del capital con derecho a voto concurrente a la Junta. Eso sí, hubo algunos acuerdos que recibieron un mayor rechazo: del 4,37% la aprobación de la política de remuneraciones de los consejeros para los años 2027, 2028 y 2029; del 3,97% la aprobación del Plan 2026-2030 de entrega de acciones dirigido a consejeros ejecutivos; y del 4,13% la votación consultiva del Informe Anual sobre Remuneraciones de los Consejeros 2025. 

Y la Junta de Accionistas de su matriz se celebrará, previsiblemente, el próximo 25 de junio a las 12:00 horas.