Talgo avanza en recuperar terreno en bolsa, tras las pérdidas de los últimos años o la multa de Renfe por retrasos en las entregas de pedidos, entre otros aspectos. En los últimos seis meses, su cotización acumula una subida del 10%, algo que compensa las caídas registradas en el último año (-5%) y en lo que va de 2026 (-4%). Una evolución en la que ayuda el segundo gran contrato de la ‘era Jainaga’ porque tras adjudicarse nuevos trenes para Suecia por 756 millones, la acción se incrementa un 2,88%.

Eso sí, no hay que olvidar que el fabricante ferroviario no se ha caracterizado precisamente por un buen comportamiento en el parqué desde su debut. Este se produjo el 7 de mayo de 2015 a un precio de 9,25 euros, pero el primer día de cotización se movió en color rojo, con una caída del 9,19%. Actualmente, cotiza en torno a 2,86 euros, lo que supone una depreciación del 69% respecto al precio del estreno bursátil.

En los últimos meses, Talgo también ha vivido cambios en su accionariado y en su gobierno corporativo. De hecho, entró en el capital un consorcio vasco con un 27,4%, repartido entre: el ingeniero bilbaíno y presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga (7,8%), el fondo público vasco Finkatuz (7,8%), la Fundación Bancaria BBK (7,8%) y la Fundación Bancaria Vital (3,9%). Tras dicho consorcio, se colocaron en el accionariado del fabricante ferroviario: Pegaso -la sociedad en la que ya sólo queda la familia Oriol-, con un 9,3%; la SEPI -o sea, el Estado español- (7,8%); Torrblas -sociedad de inversión que controla Ana Patricia Torrente Blasco- (5%); Torreal -firma de inversión de Juan Abelló- (3,2%); autocartera y capital flotante. Jainaga se ha convertido en el nuevo presidente de Talgo, sustituyendo a Carlos Palacio Oriol (quien se mantendrá como accionista y presidente de la Fundación Talgo), y el Consejo quedó formado por ocho miembros, de los que sólo queda uno (Antonio Oporto) de la etapa anterior: Jainaga, Maite Echarri, Juan Antonio Sánchez Corchero, Antonio Oporto, Arantza Estefanía, Ricardo Chocarro, Lorea Aristizabal y Tomás Olano

El fabricante ferroviario sumó el primer contrato de la ‘era Jainaga’ el pasado febrero: la fabricación y el mantenimiento de 20 nuevos trenes de alta velocidad para Saudi Arabia Railways (SAR), en la línea ferroviaria que conecta las ciudades de Meca, Medina y Yeda; por 1.332 millones de euros. Unos nuevos trenes que se sumarán a los 35 que Talgo ya suministró en 2018 y que ya están operando en el desierto saudí. Este lunes, se ha conocido el segundo contrato de la ‘era Jainaga’: suministro y mantenimiento de una nueva flota de trenes diurnos y nocturnos de larga distancia con la Administración de Transportes de Suecia (Trafikverket) para conectar el sur del país con las ciudades más septentrionales, superando incluso el círculo polar ártico, por 756 millones. El primer pedido sueco en firme incluye el suministro de 10 locomotoras, nueve composiciones diurnas y 11 composiciones nocturnas de la plataforma intercity Talgo 230 y su mantenimiento durante 10 años, incluyendo el suministro de piezas de parque, herramientas especiales y otros servicios asociados; y existe la opción de ampliarse con nueve locomotoras, siete composiciones diurnas y 11 composiciones nocturnas adicionales, y la extensión del periodo de mantenimiento durante dos años. 

Con el nuevo contrato, la cartera de pedidos de Talgo se eleva a un nuevo récord histórico, rozando los 6.500 millones. Ahora la cuestión es la capacidad industrial, una asignatura que el fabricante ferroviario tenía pendiente de mejorar desde hace meses. Con el cambio en el accionariado y el gobierno corporativo, parece que ha habido signos positivos en este sentido: al presentar los resultados de 2025 (año en que siguió presentando números rojos) ante los inversores, el director general, Rafael Sterling, y el director financiero, Álvaro Segura, anunciaron que habrá inversiones de 90 millones hasta 2027 en I+D y en la ampliación de la capacidad industrial de sus centros de producción (situados en Madrid y Álava). Es más, aseguraron que la capacidad productiva y la situación financiera de Talgo le permitirán entregar en plazo su cartera de pedidos… se ve que no quieren más multas como la que les puso Renfe y que lastró el resultado de 2024.