Una semana curiosa con noticias sobre varias energías y donde sobrevuela la idea de que la religión climática impulsada por muchos ecologistas y que tiene entre sus discípulas a Greta Thunberg y a la vicepresidenta ecológica, Teresa Ribera, podría peligrar. Se trata de una obsesión y lucha contra las emisiones y una defensa imperiosa de todo lo verde, en la que sobra mucha demagogia y falta sentido común, y que incluso ya llega al BCE. En este escenario cabe la pregunta de si el Acuerdo de París saltará por los aires y más después de que la Eurocámara haya considerado como verde al gas natural (y también a la nuclear, aunque esto ha sido una decisión muy acertada), mientras EEUU está haciendo un gran negocio con la guerra en Ucrania y las sanciones y el castigo a Rusia: se está forrando con las exportaciones de combustibles fósiles (gas y petróleo, principalmente).

Vayamos por partes. La crisis energética y la guerra en Ucrania han impulsado el carbón en Europa, pese a la histeria verde (la cual persigue emisiones neutras en 2050): cada vez son más los países (Alemania, Austria, Países Bajos, Polonia, Italia, Grecia) que están aumentando el uso de este combustible fósil que emite mucho CO2, una mayor demanda que también se está dando en otros lugares del mundo disparando su precio y a la que se sumará Francia, que reabrirá una térmica en unos meses, al mismo tiempo que ha anunciado la nacionalización de EDF por su difícil situación financiera. Todo esto en un contexto de precios altos de gas, que seguirán así ¡hasta 2025!, según ha advertido la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

 

 

En paralelo, la Eurocámara ha apoyado que la nuclear y el gas se consideren energías verdes, por lo que el PSOE y Ribera, a quienes ninguna de las dos les agrandan, han fracasado. Aunque el partido socialista intentó que no fuera así: llevo a dicha cámara su rechazo, pese a que estas dos energías garantizan el suministro. La decisión del Parlamento Europeo tampoco ha gustado a Greenpeace (organización ecologista con bastante caradura, porque se lucra vendiendo gas en Alemania) ni a Austria ni a Luxemburgo ni a varios ministros españoles. Ribera ha mostrado su preocupación, pues las ve como “soluciones de transición con las que vamos a seguir conviviendo”, le parece “desafortunado el acto delegado de la Comisión Europea. Evidentemente, respetamos el voto del Pleno del Parlamento Europeo, pero al final nos parece que es dar por verde lo que no es”. Por su parte, su colega de Gabinete, el titular de Consumo, Alberto Garzón, considera que seguir financiando el gas y la nuclear “es puro negacionismo climático”.

 

 

Horas después del fallo de la Eurocámara, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha pedido a los Estados miembros que se preparen ante posibles nuevos cortes de suministro de gas ruso, incluido uno total… Y no hay que olvidar que con los descensos de suministro por parte de Gazprom a través del gasoducto Nord Stream, Alemania ya afronta una situación delicada (por ejemplo, en Sajonia, ya hay restricciones de agua caliente) y la cosa podría empeorar porque la gasista rusa ha anunciado que entre los días 11 y 21 podría cortar el suministro por labores de mantenimiento, además la energética Uniper, el mayor importador de gas ruso en Alemania, ha presentado una solicitud de apoyo estatal por el recorte del suministro. En este contexto, ya son dos de los diarios más importantes (Bild y Der Spiegel) los que piden un cambio en la política energética germana… que incluye no cerrar las últimas tres nucleares que le quedan a final de año, y la CDU, el partido que estuvo liderado por Angela Merkel y que ahora junto a socialdemócratas y liberales forma la coalición de gobierno del canciller Olaf Scholz, ha invitado a reconsiderar el debate sobre la nuclear… y eso que Merkel fue quien dio el pistoletazo de salida a poner fin a esta energía ¡antes que al carbón!, que sigue siendo su primera fuente de electricidad. Pero, por ahora, insisten en el error de cerrar sus reactores, un error que Ribera también cometerá dentro de unos años en España, pues se niega a retrasar dicho cierre. ¡Un gran error! A pesar de que la nuclear casi no emite CO2 y lo hace en muchísima menor cantidad que muchas renovables en todo su ciclo de vida. Además, Ribera ya reconoce riesgo de cortes en el suministro de gas en las próximas semanas y que ha autorizado que la regasificadora de El Musel empiece a funcionar dentro de seis y ocho meses para reforzar la capacidad de almacenamiento. 

 

 

Paralelamente, el que está sacando mucho provecho de la guerra en Ucrania y de la crisis energética es EEUU, pues ha disparado sus exportaciones de petróleo y gas (dentro de este, destaca el gas natural licuado -GNL-… y no sólo a Europa, también a China). Gran parte de estos combustibles fósiles proceden del fracking (fractura hidráulica), una técnica de extracción que está prohibida en España y en otros países de Europa, que impulsó Donald Trump y que no gustaba a Joe Biden ni a Kamala Harris, pero de la que ahora están sacando una jugosa tajada para las arcas públicas del país. De hecho, ha firmado un gran acuerdo con Europa para el suministro de GNL, que cuesta más del doble que el procedente de gasoducto, y desde enero se ha convertido en el primer suministrador de gas de España, algo que Pedro Sánchez agradece mucho a Joe Biden, relegando a Argelia al segundo puesto, según los datos de Enagás. Asimismo, EEUU se ha convertido en el primer importador de petróleo para nuestro país en mayo: ha aportado el 16% del total, seguido de Nigeria e Irak, y otros países entre los que por primera vez no ha estado Rusia, según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores). Y en el conjunto de los cinco primeros meses, Nigeria mantiene el trono aportando el 14,3% del crudo importado por España, pero EEUU (12,5%) está cada día más cerca de desbancarle, y les sigue a distancia: Libia (9%), Brasil (7,7%), Irak (7,4%), Arabia Saudí (7,4%), Argelia (5,8%)… y entre los que Rusia (2,6%) ha tenido un papel mínimo.

La estupidez humana resumida en una sola imagen