Decíamos hace más de un año en Hispanidad que Ignacio S. Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, quería que uno de sus yernos -que ya trabajaba en la eléctrica-, David Mesonero, fuera el nuevo director financiero… y parece que la fecha para ello se va acercando y más con las últimas noticias. Este viernes se ha conocido el nuevo revés que Galán le ha dado a José Sainz Armada (que cumplirá 67 años dentro de unas semanas), director financiero de Iberdrola, al nombrar a Mesonero como adjunto al director financiero.

Cabe recordar que durante mucho tiempo se vio al Duque de Rivas como el sucesor natural del ingeniero salmantino, pese al inconveniente de que no era ingeniero, sino financiero. En una famosa cena con su equipo directivo, el propio Galán dijo que el puesto del CEO será para “un ingeniero” y así se ha ido viendo con tres CEOs -o más bien asimilados a CEO porque Galán mantenía el poder ejecutivo, por supuesto- desde hace años: los ingenieros José Luis Sampedro, Francisco Martínez Córcoles y Armando Martínez. Sin embargo, José Sáinz Armada y Fernando Becker partían con una desventaja: no eran ingenieros, sino financieros.

Claro que la posibilidad de que Sáinz Armada de convertirse en CEO se vio frustrada cuando, sorprendentemente, se nombró para ese puesto al financiero Pedro Azagra, hace un año. Esto fue un duro revés para el Duque de Rivas, pese a ser un trabajador nato y duro al que no le importa el número de horas dedicadas a la eléctrica. El ascenso de Azagra fue un duro revés para Sáinz Armada y casi la gota que colmó el vaso, pero ha seguido aguantando… Ahora parece que en la eléctrica se va preparando su relevo: nació en 1959 y está a punto de cumplir 67 años, una edad que en muchas empresas se ve como límite entre la alta dirección, aunque en el caso de Iberdrola y de otras cotizadas, eso no afecta a todos por igual: Galán tiene 75 años y cumplirá 76 el próximo 30 de septiembre. 

Este viernes, se ha conocido que Galán ha nombrado a su yerno financiero, que era director de Desarrollo Corporativo de Iberdrola, como adjunto al director financiero. Es decir, ha colocado a David Mesonero (nacido en 1980, por lo que ha cumplido o va a cumplir 46 años) a la sombra de Sáinz Armada como su número dos, lo que hace pensar en que se van dando pasos para convertirse en su sustituto cuando se jubile. Y el cargo de director de Desarrollo Corporativo de la eléctrica pasará a ocuparlo Miguel Gallardo, dentro de la remodelación puesta en marcha en las áreas de Control, Desarrollo Corporativo, Inversores, Financiación y Sostenibilidad. 

Con el ascenso de Mesonero, Galán parece da un paso más hacia la dinastía familiar que está tratando de imponer en Iberdrola, pese a que a los fondos de inversión no les gustan las dinastías. Sus dos hijos varones, el financiero Ignacio y el ingeniero Pablo ya trabajan en la eléctrica, y se pretende que este último sea su sucesor, pero aún es demasiado joven y a Galán no le importa seguir unos años más a los mandos. Parece que también ha querido compensar la derrota de su yerno, que apoyaba la candidatura de Enrique Riquelme a la presidencia del Real Madrid aunque no iba en la lista (su suegro se lo prohibió le dijo “para perder, no”) y sólo podría asumir cargo en la junta directiva del club blanco si había victoria. Eso sí, Galán no ha dudado en apoyar a Riquelme a través de financiación en medios de comunicación para intentar ganar a su gran rival, Florentino Pérez