Sr. Director:

El 11 de junio de 1899, el Papa León XIII consagró el mundo entero al Sagrado Corazón de Jesús. Un siglo después, el Papa San Juan Pablo II calificó aquel acto como un paso extraordinariamente importante en el camino de la Iglesia. El 11 de junio de 2026, los obispos de los EUA consagraron específicamente el país al Sagrado Corazón en una solemne ceremonia celebrada en la Basílica de Nuestra Señora Reina del Universo, en Orlando (Florida), coincidiendo con la preparación del  250  aniversario de la independencia nacional.

El 12 de junio, cada obispo podrá estar en su propia diócesis y consagrar cada una de ellas solemnemente al Corazón de Jesucristo en el día de la fiesta litúrgica.

Cuando el Papa San Pablo VI reformó el calendario litúrgico tras la celebración del Vaticano II, señaló que la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús debía celebrarse el viernes después de la octava del Corpus Christi, que en el presente año coincide con el 12 de junio.

El amadísimo Papa Benedicto XVI afirmó en 2008 que la devoción al Sagrado Corazón de Jesús constituye el centro de la fe, porque la Encarnación del Hijo de Dios y el amor expresado en su Corazón traspasado son el núcleo de la Redención.

Mons. Roger Landry, director nacional de las OMP en los Estados Unidos, ha subrayado que cuando León XIII  consagró el mundo entero al Corazón de Jesús era plenamente consciente del alcance misionero de aquella consagración.

También el Papa San Juan Pablo II se refirió en multitud de ocasiones a la necesidad de consagrarse personal y comunitariamente al Sagrado Corazón.

El 12 de junio de 1987, el presidente D. Reagan pronunció un célebre discurso ante la Puerta de Brandenburgo en Berlín instando a M. Gorvachov a derribar el muro, porque el mundo totalitario produce atraso, ya que ejerce tal violencia contra el espíritu que frustra el impulso humano de crear, disfrutar y adorar. Ese mismo día, San Juan Pablo II se dirigía a los jóvenes polacos en la península de Westerplatte con estas palabras:  "Más espantosa que la derrota de las armas es la derrota del espíritu humano"

El Papa Francisco nos recordó en su encíclica "Dilexit nos"  (año 2024)  una exhortación de San Vicente de Paúl:   "El Corazón de Nuestro Señor nos envía, como a los apóstoles, a llevar el fuego de su amor a todas partes"

Recordemos que España fue consagrada al Corazón de Jesús el 30 de mayo de 1919 en el Cerro de los Ángeles, en Getafe (Madrid).  Esta ceremonia fue presidida por el rey Alfonso XIII y el Nuncio del Papa en España, y marcó un hito importante en la historia de la nación española. Cien años después, el 30 de junio de 2019, el cardenal arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Ososo, presidió la Santa Misa al aire libre en el Cerro de los Ángeles y seguidamente renovó la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, "con nuestro ferviente deseo de corresponder con amor a la rica efusión de tu misericordia"

Participaron en la celebración más de 12.000 fieles, algunos obispos, cientos de sacerdotes y miembros de la vida consagrada.

Mons. Osoro oró así al Señor:

"Venga a nosotros tu Reino de justicia y de amor, de verdad y caridad, de gracia y paz.

Reina, Señor, en todas las almas, en el seno de los hogares, en la inteligencia de los sabios, en las aulas de las ciencias y las letras y en nuestras leyes e instituciones.  Líbranos del Maligno y llévanos a participar en la victoria de tu Sagrado Corazón"

Hoy nos consagramos nuevamente al Corazón de Jesucristo y le pedimos que su amor habite en nuestras almas, en nuestras casas, en nuestros pueblos y ciudades, en todo el mundo. Y que la Iglesia sea signo e instrumento de salvación para todas las personas y para todos los pueblos.

Jesús, manso y humilde de Corazón, haced nuestro corazón semejante al vuestro.  Amén