Asegura Francisco González, presidente del BBVA que él quiere irse a los 75 años de edad y que no habrá problema con la sucesión, porque tiene "un equipo excelente". Eso es lo que se llama hacer de la necesidad virtud. Mire usted, don Francisco, usted ha llenado con su excelente equipo de despedidos todas las cúpulas bancarias de este país. Con sus despedidos, digo. Así que supongo que el equipo excelente son aquellos que usted no ha laminado. En segundo lugar, usted ha intentado perpetuarse en el poder. Lo que ocurre es que el Banco Central Europeo (BCE) y en parte el gobierno de España, por ejemplo el señor Luis de Guindos, le han puesto a la proa. Así que como no lo ha conseguido ahora blasona de haber pergeñado una sucesión trasparente… que lleva años evitando e intentando sabotear. Si algo no le gusta al presidente del BBVA es rodearse de la excelencia. Su insulto favorito es su famosa frase. "Ese es un domesticador de hombres". Y, al parecer, para domesticar hombres se basta y sobra él solito. A los excelentes, FG les pone de patitas en la calle. Por eso, ahora, en el momento de su sucesión se las ve y se las desea para encontrar sucesor en una sucesión forzosa. Le ocurre lo mismo que al general Narváez cuando, en su lecho de muerte, el confesor le apremiaba a perdonar a sus enemigos: -No puedo, los he fusilado a todos. Hispanidad redaccion@hispanidad.com