Zapatero anda desaparecido. En los mentideros madrileños todo el mundo le da por muerto mientras los ojos se vuelven -ya lo dijimos en nuestra anterior edición- hacia el inefable Rubalcaba -si le das la espalda te la clava- que busca desesperadamente otro 11-M (no me refiero a la tragedia sino a su utilización) que despierte a sus votantes como única medida para vencer a Rajoy.

Ahora es Rasputín Rubalcaba quien dirige los mítines de los domingos y su mariachi mediático, que abarca RTVE, Tele 5, PRISA y determinados puntuales de la Red, incluida la derecha digital.

Ahora bien, yo no daría por muerto a Zapatero. En primer lugar este desastre con patas no aceptará marcharse (y solo él puede convocar elecciones) a cambio de un cargo internacional dentro del organigrama del Nuevo Orden Mundial. (¿Está libre la Secretaría General de la ONU?).

La experiencia profesional de ZP es nula, sólo sabe hacer política. Por tanto, nada tiene que perder dejándole vía libre a Rubalcaba, anticipando las elecciones. O me dais un cargo o me quedo con el cargo. Todos sabemos que la obsesión de ZP por el bien común de los españoles es lo que le mueve a permanecer en el cargo. No le deis por muerto hasta que no se haya enterrado el cadáver.

Eulogio López

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