• Y su jefe, Cristóbal Montoro, asegura que está aflorando mucha economía sumergida.
  •  La tendencia positiva de finales de 2013, según el secretario de Estado de Hacienda, se mantiene.
  • Es lógico, si aumentan los rendimientos de trabajo, se paga más IVA, se mantiene la masa salarial y hay incorporaciones en el mercado laboral.
  • La reforma tributaria debe reactivar la actividad económica y lograr un buen comportamiento de la recaudación.
  • Se han controlado las cuentas públicas y por ello en 2017 las cifras de déficit estarán en torno al 1%.
  • Gracias a la revisión de Eurostat, España cumplirá con el objetivo de déficit del 2013.

El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre (en la imagen), ha anunciado que en los primeros meses de 2014 la tendencia positiva, iniciada en el último trimestre del año pasado, se ha mantenido, pues se ha dado un "crecimiento de la recaudación por encima del 5%". Esto y otros indicadores permiten afirmar que "la situación económica está cambiando".

Este aumento de la recaudación se ha dado por el aumento de los rendimientos de trabajo y del pago de más Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), el mantenimiento de la masa salarial y la incorporación de nuevas personas al mercado laboral, según ha afirmado Ferre en la jornada 'La reforma fiscal que viene. Un nuevo escenario fiscal para un nuevo entorno económico', organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y por PwC.

Ferre ha señalado que la reforma tributaria, que tiene entre manos el Gobierno, debe hacer frente a la tensión de que una rebaja de impuestos tiene efectos positivos, como la reactivación del consumo y la generación de empleo, pero debe seguir el compromiso de consolidación fiscal con otros países de la Unión Europea (UE).



Además su jefe de filas, Cristóbal Montoro, fue al fondo de la cuestión. Para el ministro, la subida de recaudación es superior al crecimiento de la economía y la única explicación para ello es que está aflorando mucha economía sumergida. 

Por tanto, la reforma tributaria tiene que responder a dos premisas básicas. Por un lado, ser una herramienta para reactivar la actividad económica, estimulando la demanda interna, es decir, el consumo de familias y empresas, y "devolverles el mayor poder adquisitivo posible desde 2015". Por otro, un buen comportamiento de la recaudación de ingresos tributarios. Como a finales de 2013 la recaudación creció más del 3%, Ferre ha puntualizado que "el Gobierno puede ser ambicioso en la reforma fiscal" y plantear, entre otros aspectos, bajar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). 

El secretario de Estado de Hacienda ha remitido a la situación que encontró el Gobierno hace dos años, cuando sobre todo existía una "pérdida de la credibilidad en el conjunto de las administraciones públicas y las cuentas públicas no estaban controladas". Dos años después se ha visto que "las cuentas públicas pueden ser controladas y lo han sido ya". Su control y el del déficit público permitirá que en 2017 las cifras de déficit estén en torno al 1%, cuando termine el programa de estabilidad fiscal. Además la presión fiscal se acercará al 38% y el gasto público al entorno del 40%, "en España hemos funcionado bien con estos niveles", ha añadido.

Respecto al cierre del ejercicio presupuestario de 2013, donde ha habido una desviación del 6,62% del Producto Interior Bruto (PIB), Miguel Ferre ha comentado que Eurostat está revisando los componentes de los distintos países europeos y por ello, "en el avance provisional de octubre se cumplirá con el objetivo del 6,5% en término nominal".

Además el saldo estructural primario de las cuentas públicas, es decir, sin los intereses de la deuda, ha sido positivo, pues ha tenido un superávit del 1,13% del PIB. A esto se une la prima de riesgo, que ahora está entre los 160 y 170 puntos básicos, y repercute en los costes de financiación del sector público y privado. Este último está en un proceso de desapalancamiento y ya se están autorizando nuevas operaciones de crédito.

Ferre ha destacado el buen comportamiento de las entidades autónomas y locales durante el 2013, gracias al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) y al pago de proveedores, que ha demostrado que "un sistema descentralizado puede funcionar".

Parece que estamos en la buena senda y caminamos con paso firme hacia una sólida recuperación, esperemos que no haya ningún tropiezo por el camino.

Cristina Martín

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