• Por contra, a La Caixa no le gustan las cifras de la entidad que lideran Goñi y Pulido, especialmente las de la andaluza Cajasol.
  • Si la nacionalista Kutxabank se hace con Cajanavarra, en la Comunidad Foral puede arder Troya.
  • Para Rajoy sería una forma de ofrecer al PNV una entidad vasca tras haberles arrebatado el BBVA.
  • La opción de Ibercaja es un problema de fulanismos: los aragoneses hacen valer que son de igual tamaño pero mucho más solventes. Es decir, que deberían mandar ellos. Pero Goñi se niega.

En Caixabank ya se han puesto manos a la obra: han estudiado el informe sobre Banca Cívica, que el Ejecutivo está empeñado en que absorban... y resulta que no les ha gustado nada lo que se han encontrado.

Veamos, Cívica es el producto de la unión entre Cajanavarra -Enrique Goñi, líder del proyecto- Caja Burgos, Caja Canarias y, en un segundo momento, la sevillana Cajasol.

Pues bien, Cajanavarra tenía un balance más o menos adecuado. Caja Canarias se sostenía, Caja Burgos estaba quebrada y el susto lo ha dado Cajasol, la más grande de las cuatro, dirigida por el socialista Antonio Pulido, que está hecha unos zorros.

Por otra parte, la megalomanía de Goñi no ha hecho más que enturbiar el proceso hasta hacerlo inviable.

Ahora bien, La Caixa ya le puso una condición previa al ministro, Luis de Guindos: ni Goñi ni Pulido entrarían en la gestión financiera de Caixabank. Si acaso, en el apartado industrial.

Ahora bien, cuando han empezado a ver los números, se han olvidado de los nombres para centrarse en las cifras: Y a Isidro Fainé y a Juan María Nin no les ha gustado nada lo que han visto. Especialmente las cifras procedentes de Cajasol, la entidad favorita de presidente. La respuesta llegará el lunes, pero mucho le van a tener que dar a cambio para que acepte.

Además, hay otras operaciones en juego. La más importante: que los vascos fusionados de Kutxabank, a las órdenes del ex vicelehendakari Mario Fernández (en la imagen) -nacionalista moderado, que conste-. Kutxabank ya se comió Cajasur, si ahora engulle Cívica se convertiría en una entidad de tamaño más que respetable. Sería como una compensación histórica al nacionalismo vasco (al PNV le encantan las compensaciones).

Ahora bien, Cívica tuvo su origen en Cajanavarra. En la Comunidad Foral puede arder Troya -o Roma- si los vascos se hacen con su caja.

La otra alternativa para comerse a Cívica es Ibercaja. Ahí estamos hablando de igual a igual, sólo que, como ya hemos dicho en Hispanidad, resulta que Amado Franco, presidente de la entidad aragonesa, considera que de tamaño son iguales pero Ibercaja es mucho más solvente y rentable que Cívica. Y no, no quiere a Goñi a su lado.

Miriam Prat

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