Se retrasa la edad de jubilación hasta los 67 años

 

Entrará en vigor en 2013, con un periodo transitorio de aplicación hasta 2027.

El Gobierno socialista pondrá fin este jueves a la reforma de las pensiones que ha sufrido un camino tortuoso hasta su plasmación final. Tras muchas discusiones se aprueba uno de los cambios que Europa había exigido al Ejecutivo en la lucha contra la crisis de la deuda.

Sin embargo, las reformas que se van a aplicar a partir de ahora se han considerado desde muchos ambientes como cambios puntuales y no reformas profundas, por lo que se profetiza que dentro de unos años, se deberá modificar de nuevo el sistema de pensiones.

Uno de los principales puntos de la reforma es el retraso de la edad de jubilación desde el 1 de enero de 2013 a los 67 años y que se irá imponiendo paulatinamente hasta 2027. De esta manera el periodo de cotización obligatorio para cobrar la totalidad de la pensión pasará de 35 a 37 años y sólo podrán jubilarse con 65 años quienes hayan contribuido 38 años y seis meses, por lo menos. Pese a las pegas de los sindicatos, estas condiciones parecen bastante benévolas -y por eso se cree que habrá futuras modificaciones-, si se comparan con las francesas. A finales de 2010, Francia también aprobó reformas en el sistema de pensiones con medidas mucho más estrictas y además, de cumplimiento inmediato. También en ese caso se retrasaba la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, y el período de cotización se ampliaba de los 40,5 años a los 41,5 -4,5 años más que lo que debemos cotizar los españoles-. La norma comenzaba a aplicarse en el momento de su aprobación, y no un año y medio después, como va a suceder en nuestro país.

Lo que está claro es que el Gobierno habrá cumplido con Europa y podrá vender ese logro a los votantes, pero la reforma parece que no será suficiente y quién sabe si eso no va a provocar que la situación no siga por los mismos derroteros de los pasados años.

Juan María Piñero

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