Su agenda se basa en "estabilidad, empleo y crecimiento"La Comisión Europea ha informado de que Irlanda toma el relevo de Chipre en la Presidencia rotatoria de la Unión Europea bajo el lema "estabilidad, crecimiento y empleo". La sede de la Comisión Europea en España verá izar la bandera  el próximo 8 de enero en un acto presidido por el secretario de Estado para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo, los directores de la Comisión y Parlamento Europeos en España y los 27 embajadores europeos.

El embajador de Irlanda, Justin Harman, explicará las prioridades de la presidencia Irlandesa que llevará por séptima vez el volante de la UE coincidiendo además con el 40º aniversario de su adhesión. El embajador Harman ha adelantado: "Lo que ocurra durante los próximos seis meses de Presidencia irlandesa será clave para conformar la recuperación de Europa. Por este motivo nuestra Presidencia se centrará en tres sencillas pero cruciales palabras: estabilidad, empleo y crecimiento.  Estas tres sencillas palabras representan lo que Europa necesita para su recuperación".

Irlanda, al igual que España, sufrió el estallido de una burbuja inmobiliaria en 2008, con la consiguiente bancarrota de grandes bancos del país que tuvieron que ser rescatados por el Gobierno irlandés. Pero eso disparó el déficit público en 2010 hasta el 32% del PIB. Así que en noviembre de ese mismo año, tuvo que pedir el rescate a la troika (Comisión Europea, BCE y FMI) a cambio de un préstamo de 85.000 millones de euros. Ese dinero, más otros 30.000 millones en intereses, siguen coleando en Irlanda cuya ciudadanía, al igual que en España, ha pagado los platos rotos de los ajustes exigidos por la troika.

Por ejemplo: despido de uno de cada diez funcionarios, bajada del salario mínimo (12%) y de las pensiones (10%), subidas de impuestos y de tasas, como las universitarias (un 25%) o creación de algunas nuevas, como la del agua; además de los grandes recortes de gasto en sanidad, educación y servicios sociales, que se mantendrán varios años. También están comprometidas nuevas subidas de impuestos.

Así, el déficit se ha reducido (se espera que cierre el año en torno al 9%) y el país ya se ha financiado en el mercado, aunque la deuda -dichosos intereses- sigue elevándose y está rozando el nivel que se considera insostenible: el 120% del PIB. El paro está en niveles similares a los de antes del rescate, sobre el 15%; y la economía está en coma, con el último crecimiento trimestral del 0,0%.

Andrés Velázquez
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