• El Ceo de IAG feliz con la actitud de los pilotos del SEPLA: es la excusa que necesitaba.
  • Mientras, el SEPLA denuncia que IAG se dispone a ceder sitió en Barajas a American Airlines.
  • En medio, la venta de la participación de Bankia en IAG (12%).

El consejero delegado de IAG, Willie Walsh (en la imagen) se siente ya apoyado por la mayoría -anglosajona- del Consejo de Administración y ya ni se preocupa en ocultar su deseo de convertir a Iberia en una pieza minúscula del Grupo anglohispano (cada vez más británico y menos español).

Tras la absorción de Vueling, creación exitosa de Iberia que Walsh pretende utilizar con la compañía de bajo coste del Grupo en toda Europa, el Consejo de IAG ha paralizado la renovación de flota de Iberia. Y en esas llegan, cómo no, los pilotos del SEPLA y anuncian su "ruptura definitiva" con la dirección, en pleno plan de reconversión pactado con el resto de la plantilla.

"A bodas me convidan", ha pensado el Ceo irlandés, quien ha apretado el acelerador.

Los pilotos son los responsables de la ruina de Iberia, con sus sabotajes permanentes que dejaron por los suelos la reputación de la compañía -el activo más importante de una aerolínea-, pero pueden conseguir su propia profecía autocumplida. Ahora acusan -y me temo que con razón- de que el próximo paso de Walsh consiste en que lo del enlace entre Madrid y Estados Unidos se ceda a American Airlines -consorcio AA.Brisith-Iberia-, con lo que Iberia quedaría aún más tocada. El atlántico norte, que es el mejor tráfico actual, sería explotado desde Londres por British y desde Madrid por American. El SEPLA ha puesto a Iberia en situación de pérdidas y los británicos se aprovechan para hacer ciertas sus profecías autocumplidas: reducir Iberia a la casi-nada. Y en dos años terminará el acuerdo de salvaguarda de la fusión, según la cual la sede social de IAG es Madrid, no Londres.

Al tiempo, la Troika presiona a Bankia para que venda el 12% de IAG, de la que es el principal accionista. Si lo vende a un fondo, se acaba la única defensa española frente a la acometida anglosajona.

Eulogio López

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