El Constitucional francés dice que las corridas de toros respetan su carta magnaParece que en Francia nos llevan la delantera en cuanto a la protección de la tauromaquia. Porque sus instituciones son más rápidas o, al menos, eso parece. El Consejo Constitucional francés acaba de establecer que la legalidad de las corridas de toros en el sur de Francia es conforme a la Carta Magna del país.

Dos asociaciones de defensa de los animales presentaron una demanda en la que exigían la ilegalización de los espectáculos taurinos basándose en el artículo 521-1 del Código Penal francés, que castiga con hasta dos años de cárcel y 30.000 euros de prisión todo acto de "crueldad hacia un animal". Sin embargo, los legisladores franceses introdujeron en 1951 el punto 7, que establece una excepción para "las corridas taurinas cuando una tradición local ininterrumpida pueda ser demostrada".

Y la tradición taurina francesa parece avalada por algunos datos dados a conocer últimamente, como que cerca de 2,5 millones de personas asisten a los espectáculos taurinos en el país vecino, las cerca de 35 ganaderías que hay en Francia (aunque la mayoría de ellas en la Camarga), las cuatro escuelas taurinas o las últimas figuras del toreo que han salido allende los Pirineos, como Sebastian Castella y Juan Bautista.

Recientemente, el presidente de la Asociación Internacional de Tauromaquia, William Cárdenas, afirmó que unos 2.000 pueblos españoles de 24 provincias avalan la candidatura de la fiesta de los toros a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, otorgado por la UNESCO, recogía Efe.

Hay algo estético, artístico, emotivo y cultural en las corridas de toros. Por eso, el Gobierno español tiene previsto declararlas como Bien de Interés Cultural. ¿Cuándo?

José Ángel Gutiérrez
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