• Refinanciar no consiste sino en pagar más por la deuda y a más largo plazo.
  • La crisis ha golpeado de lleno a la empresa que lidera Isidoro Álvarez.
  • Eso no quita que las grandes superficies españolas no exploten a sus trabajadores, proveedores y clientes, como sí hacen franceses o alemanes.

El Corte Inglés ha firmado una refinanciación de su deuda por 5.000 millones de euros. Bueno, por ahora, sobre casi tres cuartas partes de la misma. Más de un cronista asegura que, de esta forma, Isidoro Álvarez (en la imagen) llega a la Junta de Accionistas del próximo domingo "con los deberes hechos".

Vamos a ver si no nos volvemos todos tópicos, que es peor que volverse tontos. En primer lugar, hasta hace un año seguíamos pensando o creyendo que El Corte Inglés no tenía endeudamiento alguno. Más lejos, en el pasado, todavía recuerdo la famosa Junta de Accionistas posterior a la adquisición de Galerías Preciados, en la que Isidoro Álvarez aseguraba que la empresa había tenido que endeudarse para la compra pero que, una y no más, enseguida volverían a su gestión de no endeudarse por razón alguna.

Pues la crisis de 2007 ha hundido el consumo. El Corte Inglés no sólo se ha endeudado sino que se ha visto obligado a refinanciar su deuda. Refinanciar no es una victoria, es el reconocimiento de una derrota: es alargar más el pago a cambio de pagar más. Y nada menos que a ocho años, con lo que el coste, independientemente de cuál sea el tipo de interés, resultará elevado.

Simplemente, El Corte Inglés es una empresa dedicada a las clases medias, que son las que soportan el peso de la crisis. Tanto ella, como la otra gran superficie española, Mercadona, pueden enarbolar con orgullo la enseña de contratar trabajadores indefinidos y haber hecho productos y un servicio de calidad.

Las grandes superficies españolas pueden dar lecciones de justicia social a, por ejemplo, las francesas y alemanas (Carrefour, Dia, Alcampo, Lidld, etc.), especialistas en la extorsión a proveedores y en el empleo precario y falto de futuro alguno para sus trabajadores. Además, las condiciones financieras de El Corte Inglés parecen obra de la Madre Teresa comparadas con las prácticas de Carrefour que otorga créditos al consumo a tipo de interés de más del 20% a esquizofrénicos paranoides.

Ahora bien, de eso a cambiar las tornas y asegurar que la refinanciación a ocho años es una buena noticia… Oiga no. Una refinanciación no es un éxito, es una lamentable necesidad. Y esto sirve para todas y cada una de las refinanciaciones, en cualquier empresa, en cualquier sector.

Eulogio López

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