- Los partidos 'frikis' -para el PP- empiezan a llamar la atención del electorado y se cabrean muchísimo. Podrían quebrar su cómodo estatus. - RTVE dará cobertura a un 'cara a cara' entre Valenciano y Arias Cañete. La información de RTVE se centra en los dos grandes grupos.
- El alemán Martin Schulz identifica los minoritarios con los eurófobos. Lo que pasa es que los pequeños partidos no piensan como él, nada más.

La principal diversión del ex presidente del Gobierno, Felipe González, consiste en montar un buen escándalo. No se lo reprocho. Nuestro buen hombre se aburre de todo, hasta de ser consejero bien pagado de Gas Natural Fenosa (GNF). Soltó González aquello de un Gobierno de concentración y a Pérez Rubalcaba le dio un ataque: nunca jamás.

Un gobierno de concentración en España entre PP y PSOE, o en Europa -aunque no es lo mismo- entre el Partido Popular Europeo y el Partido Socialista europeo sería pasar del actual duopolio político al monopolio. Que es de lo que se trata.

Lo más democrático en estas elecciones es votar al partido que más le convenza... menos al PP o al PSOE
Hemos instaurado el duopolio político en todo Occidente y el peligro, naturalmente, es terminar con la democracia, en forma de pensamiento único. Ya lo hemos dicho en Hispanidad: si la ex democraciacristiana y el la ex socialdemocracia piensan lo mismo -progres de derecha frente a progres de izquierda-, ¿dónde queda la posibilidad de elegir   

Y naturalmente, los dos partidos, PP y PSOE, tratan de marcar diferencias, pero sólo las diferencias entre ambos para seguir manteniendo la pantomima. Ahora, contemplan cómo los partidos 'frikis' empiezan a llamar la atención del electorado y se cabrean muchísimo. Podría quebrar su cómodo estatus. Volver a la diversidad con fidelidad a sus esencias, los unos al cristianismo, los otros a la igualdad preconizada. No, se empeñan en ser progres de izquierda y de derechas o capitalistas financistas con matices. Bueno: pues ahí seguimos.

Y naturalmente, PP y PSOE defienden al euroduopolio, en España y en Bruselas. Por ejemplo, RTVE dará cobertura a un 'cara a cara' entre Elena Valenciano y Miguel Arias Cañete. Además, la información de RTVE se centra en esos dos grandes grupos y un poquito en partidos con representación parlamentarias, como los jacobinos de UPyD y los comunistas de Izquierda Unida. El resto de ofertas no existe y, por tanto, no son conocidos por el gran público.

En el entretanto, Martin Schulz, candidato socialista a la Presidencia de la Comisión Europea, identificaba a los minoritarios con los eurófobos: "Los euroescépticos sólo saben gritar ofender e insultar". Querido Martín: no te insultan, lo que ocurre es que no piensan como tú. Es lo que se llama discrepancia.

Y la presión sobre los partidos 'frikis', es decir, sobre los renovadores, va más allá. Por ejemplo, un detalle del pasado fin de semana: se presentaba en Navarra la coalición Impulso Social, la única formación que defiende -junto al izquierdista SAIN, que también concurre- el conjunto de los valores no negociables. Los proetarras del mariachi Bildu montaron su numerito, siempre insultante y siempre violento. Impidieron que muchos navarros pudieran acudir a la cita donde el ponente era, entre otros, Javier Garisoain (en la imagen), secretario general de la CTC

Ahora bien, resulta que como los tradicionalistas se conocen muy bien lo que ocurre en Navarra, ya habían advertido que el mundo proetarra preparaba el boicot -en su estilo, a lo 'kale borroka'- advirtieron a las fuerzas del orden -policía foral, policía municipal y policía nacional- de lo que se preparaba. Naturalmente, los tres cuerpos, controlados por el duopolio político, en este caso por el PP, no hicieron ni caso y el asunto a punto estuvo de acabar a mamporros. En Pamplona, al PP no le importó favorecer a los proetarras, porque lo que querían era fastidiar a Impulso Social. Ya saben esos partidos que no tienen arraigo popular pero a los que hay que matar de pequeños, no vaya a ser que crezcan. Conclusión: lo más democrático en estas elecciones es votar al partido que más le convenza... menos al PP o al PSOE. Votar, no a quien pueda ganar sino votar en conciencia, al programa y a las ideas que le resulten más próximas.

Termino este diario de campaña con un cartel que he visto colgado en la carretera Madrid-Boadilla: "¿Recuerdas cuándo fue la última vez que votaste con ilusión". Pues eso.

Eulogio López

[email protected]