"Fue muy al final de su discurso cuando (Rouco) entró en materia política". La frase de El País es genial. Para entendernos, si un obispo pide que se derogue el aborto está claro que está haciendo "política".

Por el contrario, me contaba un próvida que tuvo que comparecer ante un tribunal, en el que la jueza le acusó -sí, la jueza, no la acusación- de hablar de religión en un juzgado. Hablaba de aborto.

¿En qué quedamos

Digo que en el mismo momento en el que Rajoy se entrevistaba con el Papa Francisco, el obispo Antonio María Rouco (en la imagen) mostraba su hastío con la política abortista del PP, así como su inacción en materia de homomonio (y de divorcio exprés, añadiría yo).

Por no hablar de una política económica hecha para los rentistas -Rouco no lo expresaba así, esto es mío, que conste- en lugar de favorecer a pequeños propietarios y trabajadores.

¡Bien por Rouco! Las mentiras del Partido Popular, esa derecha pagana que nos ha tocado en suerte, empiezan a resultar... ligeramente molestas.

Eulogio López

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