Un artefacto ha estallado en la Basílica del Pilar, de Zaragoza. En vísperas de la fiesta del Pilar, para honrar a la patrona de Aragón y de Iberoamérica.

Al parecer a alguien le molesta que la gente acuda a rezar a la Basílica, la misma que fue defendida por la Providencia durante la guerra civil. Ocurrió con la aviación republicana: lanzó dos bombas, contra el templo, que milagrosamente no estallaron.

Todavía no sabemos las causas -al aprecer una bombona de gas- y, sobre todo, no sabemos la causa. Pero el gamberrismo violento y la profanación de templos católicos va a más en España, aunque la propia jerarquía intente hablar, cuanto menos mejor, sobre estos 'delicados asuntos', con el fin de no incentivarlos. En cualqueir caso, la cristofobia en España es creciente, tenga o no que ver este crecimiento con el suceso del Pilar de Zaragoza.  

En España la persecución a los cristianos es silenciosa y pacífica: se trata de marginar a los católicos en la vida pública y de recluir la religión en el domicilio particular, que contaminan mucho. Ahora, a lo mejor comienza a ser explícita y violenta.

Eulogio López

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