• La piedra angular de su estrategia, trabajar con 40 euros el barril, ha dado resultado.
  • Especialmente, cuando el precio de referencia se ha disparado hasta los 60 euros, récord de la mañana del lunes.
  • Y eso acelera la operación Talismán, aún no desarrollada.
  • Eso sí, la estrategia sigue en manos de Antonio Brufau… y por muchos años.
  • Nadie sabe, ni Repsol ni Exxon, que será de las compañías petroleras a la vuela de cinco años.
  • Se trabaja 'en tiempo real'.
El Ceo de Repsol, Josu Jon Imaz (en la foto) se reafirma como primer ejecutivo de Repsol. Ejecutivo del día a día, naturalmente, porque las líneas estratégicas las marca el presidente, Antonio Brufau, y todo indica que por muchos años. El asunto es que el precio del crudo superó los 60 euros durante la mañana del lunes, 30 de octubre y eso, para un Ceo que basó todo su plan estratégico en conseguir beneficios con 40 euros barril (a costa de muchos recortes de gastos, naturalmente) supone todo un respaldo. Incluso supone que pueda proseguir el reto de rentabilizar Talismán, compañía que no se compró en el mejor momento, al menos a efecto de los precios internacionales del crudo. Talismán son reservas: a 60 euros el precio del crudo (aunque la mayoría es gas pero la indiciación crudo/gas continúa en vigor). Porque el plan estratégico de Imaz era el los 40 euros y volver al refino, Y el refino también funciona, aunque la exploración siempre es la que marca el rumbo. En cualquier caso, se dispara el prestigio de Imaz porque ha acertado. Lo cual no quiere decir, en ningún modo, que los problemas hayan terminado para Repsol. Es una petrolera de tamaño medio en el mapa mundial, lo peor que se puede ser en esta vida. Y es que nadie sabe, ni Repsol ni la Exxon, qué va a ser de las petroleras pasado mañana. Por lo que nadie toma decisiones, sobre todo corporativas o de crecimiento inorgánico. No sólo es que el petróleo esté mal visto, es que los petroleros no saben hacia dónde deben avanzar. ¿Cuál es el futuro? ¿O el coche eléctrico o la energía nuclear? Depende de la tecnología, de la política y, sobre todo, de la moda. Vivimos en un mundo cambiante no por el avance tecnológico sino por la macedonia mental de la mayoría. Y así resulta complicado hacer planes estratégicos a medio plazo. Incluso para pasado mañana. Se trabaja 'en tiempo real'. Por el momento, el prestigio de Imaz en Repsol se ha disparado. Eulogio López [email protected]