• "Si estalla una guerra, un golpe mortal como éste será asestado a las fuerzas surcoreanas", aseguró nuestro brillante camarada.
  • A las sanciones de la ONU se sumaron este viernes medidas unilaterales de Seúl y Tokio.
El líder norcoreano Kim Jong-un (en la imagen) ordenó un ejercicio de simulación a gran escala de ataque contra Corea del Sur tras la imposición de nuevas sanciones por la ONU por haber realizado antes nuevos ensayos nucleares. Por ello, Japón y Corea del Sur han decidido este viernes también endurecer sus sanciones unilaterales al régimen norcoreano, un gesto destinado a incrementar su aislamiento y que complementa la última resolución de la ONU, informa Euronews. Los ejercicios militares norcoreanos tomaron como blanco hipotético a cinco islas y a "órganos dirigentes reaccionarios" en Seúl y otras ciudades. "Si estalla una guerra, un golpe mortal como éste será asestado a las fuerzas surcoreanas, para quebrar por completo y cortar de raíz su voluntad de respuesta, aniquilándolas", dijo Kim, citado por la agencia oficial KCNA. "Nadie ni nada sobrevivirá", agregó Kim, mientras dirigía el ejercicio simulado de artillería en la línea de frente. Después de que Corea del Norte realizara nuevos ensayos nucleares, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó esta semana por unanimidad endurecer las sanciones contra Pyongyang, cuyas exportaciones de carbón a China serán limitadas. Pyongyang efectuó este año dos ensayos nucleares, en enero y el 9 de septiembre, y al menos 25 lanzamientos de misiles balísticos en violación a las resoluciones de la ONU. Las nuevas sanciones limitan las ventas norcoreanas de carbón a 400,9 millones de dólares (o 7,5 millones de toneladas) por año a partir del 1 de enero de 2017, es decir una reducción de 62% respecto a 2015. Pyongyang no podrá exportar ciertos metales (cobre, plata, zinc, níquel) que le generan ingresos por 100 millones de dólares por año, así como estatuas o helicópteros. Andrés Velázquez [email protected]