• La presidenta del operador de satélites español ratifica así la noticia adelantada por Hispanidad.
  • Señala que la estrategia de crecimiento les lleva a analizar operaciones en el exterior, compitiendo incluso con algún accionista de la casa (los franceses de Eutelsat).
  • Resalta el papel del gobierno corporativo: "conseguir un objetivo como empresa y no responder a intereses personales".
  • "El satélite ha pasado de ser marginal a estar en las infraestructuras de contenidos", afirma. Ahora el contenido marca el ritmo.
  • Internacionalización. Hace cinco años, Hispasat sólo facturaba un tercio fuera de Europa, ahora factura uno en Europa y el resto, en América.
Hace nueve días, Hispanidad informaba que Hispasat analizaba la compra de ocho satélites de Intelsat. Una noticia avalada este jueves por la presidenta de Hispasat, Elena Pisonero (en la imagen), quien ha señalado que se analizará, al igual que otras muchas en el exterior, compitiendo incluso con Eutelsat. Un análisis que se enmarca dentro de la estrategia de crecimiento del operador de satélites español, en la cual no tiene miedo a competir con algún accionista de la casa, como con el operador francés. Y es que Eutelsat es el segundo accionista de referencia de Hispasat (33,69%) por detrás de Abertis (57,05%). Por ello, Pisonero ha resaltado el papel del gobierno corporativo: "conseguir un objetivo como empresa y no responder a intereses personales". La presidenta del operador de satélites español ha comentado todo esto y mucho más en un desayuno informativo, dedicado a 'La transformación de la empresa en un mundo digital', organizado por el diario Voz Pópuli y Executive Forum. En dicho foro, ha referido que el entorno donde se desarrolla el negocio de Hispasat ha cambiado, pues ya no es una empresa que sólo se preocupa de atender a otras empresas, sino que "los clientes de mis clientes son mis clientes". Pisonero ha añadido que deben alimentar ese enfoque estratégico "saliendo de los despachos y viendo lo que está pasando fuera, con una visión global y abierta". Y parece estar bien preparada: como anécdota, cabe destacar que ella misma iba en zapatillas de deporte. "Debemos definir y diseñar soluciones completas", ha añadido. En esto también entra en juego la internacionalización, donde importa y mucho la dimensión de la empresa. Por ello, "es necesario tener un buen gobierno corporativo y un buen equipo de profesionales" y no se descartan operaciones de fusión o alianzas, pues se debe "buscar la fórmula de negocio que más conviene". La presidenta de Hispasat ha comentado que "vivimos en un mundo abierto e híbrido, en el que el satélite ha pasado de ser marginal a estar en las infraestructuras de contenidos". Es más, la compañía que preside es ahora "un facilitador de información". Además, ha referido que antes en las actividades de telecomunicaciones el ritmo lo marcaba la infraestructura, pero ahora lo hace el contenido. Al ser preguntada por el éxito de empresas de Internet como Uber o Airbnb y el riesgo de burbuja que pueden suponer, Pisonero ha respondido que "atacar a quienes hacen cosas que tienen éxito es una opción, pero yo no la recomiendo". Y es que "el status quo no es una opción", hay que "estar abierto a lo diferente y tener flexibilidad", y no optar por el "negacionismo como estrategia". En la facturación de Hispasat también ha habido cambios. Hace cinco años, un tercio se producía fuera de Europa y ahora se factura un tercio en Europa y los otros dos, en América. Y es que en el viejo continente, el mercado ha bajado porque el desarrollo de la fibra óptica ha quitado cuota a los satélites, frente a la expansión muy fuerte que tiene Hispasat en América. "La crisis nos ha venido bien porque nos hemos puesto las pilas", ha apuntado Pisonero. Como no, la presidenta del operador de satélites no se ha librado de una pregunta política, pues estamos en plena campaña del 20-D. Claro que tampoco se ha mojado mucho. Lo único que ha dicho es que sabe lo que va a votar, por tanto, no está entre el 41,6% de indecisos, y ante los posibles cambios de Gobierno "a priori no quiero tener prejuicios", que suena a contradicción en origen. Cristina Martín [email protected]