• Según Rosell, la Comisión de Expertos en Gobierno Corporativo irá en esa línea a la hora de elaborar sus códigos de buen Gobierno.
  • Hasta ahora los accionistas de las empresas cotizadas en bolsa sólo tenían que ser informados de los sueldos de sus directivos.
  • Y en el caso de las no cotizadas, ni eso…
  • A Rosell no le gusta el contrato único que sugiere para España el comisario de empleo europeo.

Joan Rosell, presidente de la CEOE (en la imagen), ha sido el protagonista del desayuno informativo de Europa Press que ha tenido lugar en el hotel Villamagna en la mañana de este martes. A preguntas de Hispanidad sobre las consecuencias de la creación de la Comisión de Expertos en Gobierno Corporativo que presidirá Elvira Rodríguez, presidenta a su vez de la CNMV,  el empresario catalán ha expresado así su opinión: "Por supuesto que los accionistas tienen que aprobar los sueldos de los directivos… faltaría más, y creo que van por ahí los tiros. Son ellos los dueños, y han de hacerlo con arreglo al número de acciones que poseen". No es lo mismo, ha precisado Rosell, "un 0,5 % de acciones de una compañía que un 30%, pero lo justo es que los accionistas decidan".

Se trata de una medida inusual en Europa, que sólo se estila en algunos estados de EEUU, pero que contribuiría a evitar situaciones como las de las escandalosas pensiones millonarias de algunos altos directivos del mundo de las finanzas que lideran empresas con problemas.

Si la Comisión de Buen Gobierno estableciera no sólo normas para establecer una mayor fiscalización de las responsabilidades de los directivos por parte de las juntas de accionistas, sino también la aprobación de sus los sueldos y gratificaciones de los ejecutivos y de la alta dirección de la empresa, ello tendría amplias repercusiones en el mundo empresarial y financiero. Hasta ahora sólo tenían obligación de informar en el caso de las cotizadas.

En su intervención, Rosell ha hablado de diversos temas de actualidad como la propuesta del comisario de Empleo, László Ándor, de un contrato único para España, que ha calificado de "muy atrevida", y ha señalado que no sería aplicable en un país como España donde el sector servicios y la gran industria necesitan diferentes tipos de contratos.

En cuanto al paro, ha apostado por otro sistema de medición, como ocurre en otros países, como por ejemplo, Francia, donde se excluye a los prejubilados de las estadísticas. Sobre el déficit asimétrico, y en relación a las reivindicaciones de Cataluña, ha dicho que "por una décima más o menos no nos vamos a morir", pero él es partidario de "pagar según la renta y recibir servicios todos por igual". No es momento, añadido, para relajación en la consecución del déficit, porque  "aquí nos relajamos muy rápido".  

Sara Olivo
[email protected]