• Una semana después de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la presidenta de Argentina compareció ante todos los canales de radio y televisión.
  • "De riguroso blanco, sin joyas y en silla de ruedas: quedó claro cómo quería ser mostrada y qué quería transmitir; una presidente víctima de todos los demonios", dice Clarín.
  • "Hasta la puesta en escena reforzaba la idea: eligió mostrarse vulnerable, sentada en una silla de ruedas y con la bota ortopédica a la vista, lejos del escritorio que suele usar para sus discursos por cadena nacional", añade La Nación
Una semana después de que se confirmara la muerte del fiscal Alberto Nisman, la presidenta de Argentina Cristina Fernández compareció (de la guisa que puede verse en la foto) durante casi una hora en cadena nacional, es decir, ante todos los canales de radio y televisión, para anunciar un proyecto de ley que contempla la disolución de la Secretaría de Inteligencia, o sea, de los servicios de inteligencia, después de que funcionarios acusaran a ex espías de estar involucrados en la oscura muerte de un fiscal, publica Reuters.

Pero el esfuerzo de Cristina por parecer vulnerable y desvalida, víctima de un complot no ha colado y la prensa argentina se ha mostrado muy dura con la mandataria.  

Para empezar, la prensa argentina destaca la puesta en escena, "en un silla de ruedas recuperándose aún de la fractura de tobillo que sufrió el 26 de diciembre". "De riguroso blanco, sin joyas y en silla de ruedas: quedó claro cómo quería ser mostrada y qué quería transmitir. Una presidente víctima de "todos los demonios". Los demonios de los fiscales y de los jueces, de los servicios de inteligencia y de los medios, 'como nunca se vio en la democracia'", dice Clarín

Para La Nación, Cristina "expuso sus certezas desprovistas de pruebas para describir un complot ideal que esclarece no sólo la desgracia del fiscal que la acusó de encubrir a los terroristas que volaron la AMIA. La trama explica también las denuncias de corrupción que se acumulan contra ella y su entorno. Nada es casual, como le gusta decir. Hasta la puesta en escena reforzaba la idea. Eligió mostrarse vulnerable, sentada en una silla de ruedas y con la bota ortopédica a la vista, lejos del escritorio que suele usar para sus discursos por cadena nacional".

La propuesta de ley, que será enviada antes del fin de semana al parlamento, creará la nueva Agencia Federal de Inteligencia y busca "transparentar definitivamente un sistema que no ha sido de inteligencia (...) y no ha servido a los servicios nacionales", dijo la presidenta.

Pero para Martín Rodríguez Yebra, en La Nación, "el kirchnerismo no perderá el control de un resorte de poder del que hizo uso y abuso en los últimos 12 años".

Mientras que para Clarín, "Cristina volvió a ser Cristina. Dejó pasar 12 días desde la denuncia de Alberto Nisman y una semana desde la muerte del fiscal para hablarle al país. Fueron 55 minutos, más de la mitad dedicados a autoelogiarse por la política de derechos humanos". "Cristina volvió a ser Cristina. Autorreferencial y víctima de una conspiración a la que no teme y dará batalla en un relato en el que mezcla hechos con deducciones de cronista policial".

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com