• El catedrático de Genética de la Universidad de Alcalá de Henares explica a Hispanidad que estas células madre adultas son las que mejores resultados terapéuticos han dado, comprobados en más de 4.500 ensayos clínicos en todo el mundo.
  • Las células madre adultas se diferencian de las células madre embrionarias en que para obtenerlas no hay que destruir embriones humanos y en su mayor seguridad frente a la formación de tumores.
  • Un equipo internacional de investigadores ha identificado un nuevo tipo de células madre pluripotentes, es decir con capacidad para transformarse en otras células, llamadas F.
  • Estas nuevas células F tienen la ventaja sobre las iPS  -las descubiertas por el japonés Yamanaka y que tampoco son embrionarias-  de que se desarrollan más rápido.
  • Los primeros ensayos clínicos con las células reprogramadas iPS para la curación de la enfermedad de Stardgard, una enfermedad del epitelio de la retina, han comenzado recientemente.
Como informó ABC, un equipo internacional de investigadores ha identificado un nuevo tipo de células madre pluripotentes, es decir con capacidad para transformarse en otras células como neuronas, células cardiacas o cualquiera de los 200 tipos celulares del organismo humano adulto.

A estas nuevas células se les llama «F» –por el término en inglés «fuzzy» (difusas)– y son más fáciles, más baratas de obtener y crecen más rápido que las iPS. Estas últimas células iPS fueron descubiertas por el japonés Shinya Yamanaka -Premio Nobel 2012- y redemostraron que la utilización de embriones no sólo no curaba ninguna enfermedad y aniquilaba al embrión, sino que encima provocaba tumoraciones. Para la terapia celular se pueden obtener células madre adultas, como de distantas zonas de cuerpo humano. Atentos al segundo apellido: adultas, no embrionarias.

En Hispanidad hemos hablado con Nicolás Jouve (en la imagen), catedrático de Genética de la Universidad de Alcalá de Henares, que ha escrito un artículo sobre estas nuevas células en la web Cívica.

Jouve explica que las investigaciones hasta este momento sobre estas células se han realizado en ratones: "Lo que se ha hecho es utilizar el mismo procedimiento de la reprogramación celular, desarrollado por Yamanaka". "Y se ha descubierto que hay distintos grados de pluripotencia". "No es que sean muy diferentes a las iPS. El nuevo hallazgo es que no todas las células que pasan a ser pluripotentes  -es decir, que se les induce un rejuvenecimiento desde el estadío de desarrollo en el que estén-  muestran luego el mismo tipo de capacidades para dar lugar a otro tipo de células". "Y al encontrar que hay distintos tipos de pluripotencia, se han encontrado unas, las células F, que tienen una mayor velocidad de proliferación". "Y eso es una ventaja, porque uno de los problemas que tienen las células reprogramadas (las iPS) es que son muy lentas de crecimiento".

Las consecuencias prácticas de ello es que se "abren muchas más perspectivas a su posible aplicación terapéutica", aunque todavía es pronto para su aplicación a posibles terapias. "De momento está todo en la fase experimental, de obtención de células pluripotentes con capacidad de luego convertirse en otro tipo de células. Y a partir de ahí es cuando empezará a ensayarse si son útiles para curar una enfermedad u otra".

No obstante, tampoco son muy diferentes a las iPS o células reprogramadas: "Es lo mismo. Lo único que han hecho es variar el modo de reprogramar las células y el resultado que les ha dado es que hay distintos grados de pluripotencia". Y si es así, "eso da más juego, porque se podrían crear células en diferentes grados de pluripotencia con diferente valor terapéutico frente a distintas enfermedades. Ahora lo que se tiene que hacer -que eso está por ver todavía- es qué aplicaciones terapéuticas se les puede sacar a estas células".

El catedrático ha explicado que las células madre embrionarias -las obtenidas de embriones humanos- se empezaron a aplicar muy pronto a terapias y hubo "muchos problemas, como por ejemplo, la aparición de tumores cancerígenos". "Las embrionarias no han dado en absoluto el resultado que se esperaba de ellas".

Pero por encima de todas -de las F, iPS ó celulas madre embrionarias- destaca el éxito de las células madre adultas: "Son parecidas a las embrionarias pero no proceden de embriones, sino de la base de muchos tejidos" y "son ya pluripotentes". Estas células madre adultas son las que mejores resultados terapéuticos han dado, con más de 4500 ensayos clínicos en marcha en todo el mundo: "Hay una gama de 75 enfermedades degenerativas que ya están en vías de solución con este tipo de células. Por ejemplo, algunos tipos de ceguera, la regeneración de la médula, enfermedad de Crohn, quemaduras, lesiones de la médula espinal, las enfermedades cardíacas, atrofia muscular espinal, epidermólisis bullosa, retinitis pigmentosa, y un largo etc.

José Ángel Gutiérrez
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