• Pero no por la banca electrónica, sino por la crisis de morosidad.
  • Pero esto es sólo el comienzo: el rescate bancario traerá muchos más cierres y la reducción de la capacidad operativa.
  • Y luego, paralelo al cierre de oficinas, vienen los despidos: se prevé un invierno muy complicado en el sector para las entidades nacionalizadas, Bankia, Novagalicia Banco, CX y Banco de Valencia.
  • Las centrales sindicales han convocado paros en Bankia, Novagalicia y Banco de Valencia para el 6 de febrero.
  • La dirección de Bankia pretende que las rebajas del 40% y 50% de los salarios se aplique de forma indefinida a los empleados que no sean despedidos.

España, el país donde había tantas sucursales bancarias como bares, se enfrenta a un proceso de jibarizacion sin precedentes. En el año 2008 había 46.167 sucursales de entidades de crédito en nuestro país, y en el tercer trimestre de 2012 ya sólo quedaban 39.413. En cuatro años se han cerrado más de 6.754 oficinas.

Los agoreros preveían que iba a ser la banca electrónica quien se iba a llevar por delante las sucursales tradicionales, las de toda la vida, pero no ha sido así. Ha sido la morosidad originada por el estallido de la burbuja inmobiliaria.

El rescate bancario tendrá un precio muy alto para las entidades españolas, y para la clientela de las antiguas cajas, que no está acostumbrada a utilizar Internet. Se van a cerrar muchas más oficinas y disminuirá la capacidad operativa de los bancos.

Pero lo más grave no es el cierre de oficinas, sino la pérdida de puestos de trabajo que lleva aparejado. Se estima que hasta el año 2015 se pueden perder 25.000 puestos de trabajo, sin contar los 30.000 que se han perdido desde el inicio de la crisis, y que pueden haber sido más, a falta de conocer el último censo bancario.

Las negociaciones entre los sindicatos y Bankia están siendo durísimas, así como en el resto de las entidades nacionalizadas en proceso de reestructuración. Por ello, Comfia-CCO, FeS-UGT, CIGA, CSICA, CGT y la Confedereción de Cuadros (mandos intermedios), en representación de los trabajadores de Bankia, Novagalicia Banco y Banco de Valencia, han acordado llamar a la huelga el próximo 6 de febrero, en respuesta al "endurecimiento" de las propuestas de estas entidades para cumplir con los planes que exige Bruselas.

El próximo lunes 21 las organizaciones sindicales citadas explicarán en rueda de prensa las movilizaciones que van a llevar a cabo. El anuncio de la huelga se ha producido después de que la dirección de Bankia transmitiera a los sindicatos su intención de hacer más duras las propuestas que planteó al principio. En concreto, el presidente de la entidad, José Ignacio Goirigozarri (en la imagen), que pretendía pagar 22 días por año trabajado, ahora ha planteado que las rebajas salariales de entre el 40% y el 50% que se apliquen a los empleados que sigan trabajando en la entidad, se prorroguen de forma indefinida. 

Sara Olivo
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