• Y reformará el capital-riesgo. Asimismo, prepara medias para favorecer la financiación a las pymes.
  • Guindos explica la mejora de la competitividad española por los bajos salarios.
  • Con ello, acepta la crítica habitual de los sindicatos: las ganancias de productividad se están consiguiendo a costa del trabajador.
  • El ministro de Economía exhibe lo mejor de la economía española actual: la balanza de pagos. Pese a todos, asegura que "no hemos salido de la crisis".
  • Respecto al saneamiento bancario recuerda que se ha obligado a los bancos a provisionar 86.000 millones de euros y a recapitalizar por 50.000.
  • Y continúa vendiendo como un éxito la SAREB, que se ha comido 100.000 millones de euros en activos tóxicos.
  • Encima, Guindos vuelve a presumir de haber liquidado las cajas de ahorros.

El ministro de Economía, Luis de Guindos (en la imagen), ha inaugurado la Conferencia Bancaria Internacional, que organiza el Banco Santander, con un discurso de defensa de la gestión económica del Gobierno Rajoy. A la postre ha reconocido que "España no ha salido de la crisis", aunque sí de la "recesión técnica".

Primer logro del Ejecutivo: la balanza de pagos. Y es cierto. Por primera vez desde 1986 España puede llegar al equilibrio en su balanza comercial. El problema es que el aumento de la  competitividad, que está en la raíz de esta mejora histórica, se centra en la moderación salarial cuando no en la rebaja pura y dura de salarios: "Este cambio de signo de la balanza de pagos está estrechamente ligado a la evolución de los Costes Laborales Unitarios relativos que han vuelto a los niveles previos a nuestro ingreso en la Unión Monetaria y que ha permitido que España haya recuperado la competitividad perdida durante ese periodo".

En definitiva, Guindos reconoce, indirectamente, que la crítica tradicional de los sindicatos en este punto anda cargada de razón: las ganancias de productividad se consiguen a costa del trabajador.

En cualquier caso, el sector exterior es al que hay que fiar la recuperación económica, y ese sector marcha bien.

Pero, antes que nada, la noticia: el titular de Economía anuncia para los próximos días (en Economía aseguran que podría ser en el Consejo de Ministros del viernes 8) la aprobación del Real Decreto que aplicará en España Basilea III, el conjunto de normas, aún sin definir del todo, que supone la clave de la solvencia bancaria, entendida según la fórmula, más que discutible, de que "un buen banco es aquel que tiene mucho capital", y no aquel que tiene poca morosidad. De Basilea III confunde lo bueno con lo grande pero, en cualquier caso, esto es lo que hay.

Además, Guindos anuncia nuevas medias para mejorar la financiación de las pymes y para trasformar el capital-riesgo. Nos tememos que no en la línea, pelín revolucionaria, que propone Hispanidad.

Vamos con la reforma bancaria, de la que el ministro Guindos se felicita: "Ha obligado a las entidades a incrementar sus provisiones en 86.000 millones de euros y a recapitalizarse por más de 50.000". En efecto, lo mejor de la reforma bancaria de Guindos son las nuevas obligaciones a la banca para sanear. Ahora bien, en ningún momento el Gobierno se ha plantado la otra alternativa, la de dejar quebrar a los bancos quebrados.

El autoelogio llega más allá, al habar del éxito de la SAREB o banco malo. La SAREB ha absorbido 100.000 millones de euros en activos tóxicos. Muy bien, ahora está por ver cuánto se recupera y a qué coste.

El colmo de la autocomplacencia legal llega cuando se felicita por la ley de cajas fundación que va a terminar con las cajas de ahorros, la mejor aportación española a la historia financiera del mundo. Hemos convertido a las cajas de ahorros en bancos y con ello hemos logrado deslocalizar empresas, deslocalizar el crédito al pequeño consumidor y terminar con la obra benéfico social. ¡Genial!

Eulogio López

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