• El chantaje en forma de escándalo originó a la constructora española un grave problema reputacional.
  • OHL México denunció a Infraiber -la empresa de Topete- por difundir grabaciones ilícitas que alimentaron la sospecha de corrupción.
  • Ruiz Esparza, siendo titular de Comunicaciones y Transportes en el gobierno del Estado de México, adjudicó a dedo un contrato a Infraiber.
  • Ahora ocupa el mismo cargo, aunque en el gobierno federal del país, que lidera Enrique Peña Nieto.
  • No hubo malas prácticas por parte de OHL: Infraiber le culpó de su mala suerte, cuando el sucesor de Ruiz Esparza puso fin a su contrato.
  • Y sobra decir que todo ello tuvo lugar en México, el país más corrupto de la OCDE.
El pasado mes de mayo, el presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir (en la imagen), sufrió un duro revés a cuenta de su filial en México. En un primer momento, parecía que la constructora estaba implicada en un presunto caso de corrupción, pero no siempre hay que fiarse de la primera impresión. La realidad resultó ser más bien otra: una extorsión a Villar Mir, en la que aparecen nombres como Gerardo Ruiz Esparza, ministro de Enrique Peña Nieto, o el empresario Pedro Topete. El chantaje en forma de escándalo originó a la constructora española un grave problema reputacional. Pero no sólo eso, un día después de conocerse la noticia, el valor de OHL se desplomó un 9% y México se convirtió en un problema para Villar Mir, donde la deuda de sus activos ya era bastante difícil de sostener. La primera reacción de OHL fue negar en un comunicado cualquier tipo de actuación irregular y también señaló que el desarrollo de sus negocios en el país azteca "se ajusta estrictamente a la legalidad, a los contratos que tiene suscritos y a las mejores prácticas corporativas". En su defensa, añadió que las informaciones se basaban "en unas grabaciones obtenidas ilegalmente" y que iniciaría una investigación interna. Pero el supuesto escándalo dio para unos cuantos capítulos. Hasta hubo renuncias, entre otras, la de Pablo Wallentin, directivo de OHL México, y la de Apolinar Mena, secretario de Comunicaciones y Transportes del gobierno del Estado de México desde septiembre de 2011. Pero OHL México no se quedó con los brazos cruzados ante la extorsión de la que estaba siendo víctima. Denunció a Infraiber, empresa de Pedro Topete, por difundir grabaciones ilícitas que alimentaron la sospecha de corrupción. ¿Qué es Infraiber? Una compañía que desde 2010 se encargaba de la medición del tráfico de las autopistas mexicanas, así como de la recaudación del peaje del Circuito Exterior Mexiquense -autopista explotada por OHL-. Sin embargo, Infraiber se creó sólo tres meses antes de que se le adjudicara dicho contrato a dedo y además no tenía experiencia en el ámbito, sólo quería sacar tajada: cobraba 50 centavos/vehículo. Gerardo Ruiz Esparza, siendo secretario de Comunicaciones y Transportes en el gobierno del Estado de México, fue quien adjudicó, sin concurso público de ningún tipo, a Infraiber el citado contrato. Ruiz Esparza desempeñó dicho cargo entre los años 2005 y 2011, formando parte del gabinete que lideraba Enrique Peña Nieto como gobernador del Estado de México. Ambos dejaron sus puestos en dicho Estado en septiembre de 2011 para embarcarse en el proceso de las elecciones federales de 2012. Tras la victoria en las urnas, a día de hoy, Peña Nieto y Ruiz Esparza siguen formando parte del mismo equipo: el primero, como presidente de México y el segundo, como secretario de Comunicaciones y Transportes. Volvamos al tema de la extorsión. No hubo malas prácticas por parte de OHL: Infraiber le culpó de su mala suerte, cuando el sucesor de Ruiz Esparza en el Estado de México, Apolinar Mena, puso fin a su contrato y con ello, a su suculento negocio. Pero la constructora que preside Villar Mir tiene diversas razones para sospechar que Infraiber es la que ha orquestado la campaña de desprestigio: al parecer les amenazó en varias ocasiones con hacerlo. Y sobra decir que todo ello tuvo lugar en México, el país más corrupto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Pero esta extorsión a Villar Mir -disfrazada de escándalo- en la que Infraiber se ha querido hacer la víctima, pero ha resultado ser más bien el verdugo, también se ha hecho notar, junto a otros asuntos, en la cotización tanto de OHL como de su filial mexicana. En concreto, la actual de OHL (4,63 euros) es cuatro veces inferior a la de hace un año (19,28 euros). Mientras que la de OHL México está en 17,24 pesos mexicanos (0,89€), pero hace un año cotizaba a 27,07 pesos mexicanos (1,40€). Cristina Martín [email protected]