Sr. Director:

De los 138 millones de euros anuales que percibe la Iglesia Católica Española para su sostenimiento, 90 vienen directamente de los ciudadanos que marcan la cruz de su declaración de la renta. Por lo tanto, el Estado aporta menos de 50 millones de euros. En Italia, la Iglesia recibe 1.016 millones, mientras que en Alemania sobrepasan los 4000 millones. Con ese dinero, se paga el sueldo de los sacerdotes, unos 700 euros mensuales de media, y se ayuda mínimamente al mantenimiento de las 22.000 parroquias existentes en nuestra nación, además de ayudas a proyectos de evangelización y desarrollo en países del Tercer Mundo. Los fieles ayudan a sufragar en buena medida los gastos de las parroquias.

Es impagable a nivel humano y espiritual lo que recibimos de la Iglesia conforme a lo que donamos, y más, si lo comparamos con la asignación de dinero público destinada a sindicatos, asociaciones y partidos políticos. Como católicos, ayudar al sustento económico de la Institución que fundó Jesucristo, es un deber moral.

César España Ruiz

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