• Porque España no se entiende sin Cristo. Y Marta Sánchez cita a Dios.
  • No se equivoquen: a Mariano Rajoy ni tan siquiera le preocupa la unidad de España… 
  • Sino vencer al separatismo catalán, que no es lo mismo. 
Esta es la letra del himno del Reino de España a cargo de Marta Sánchez, a quien Mariano Rajoy ha felicitado. Y esto es bello e instructivo, dado que demuestra cómo el presidente del Gobierno siente algo distinto al mero juego político, es decir, al objetivo de mantenerse en el sillón el mayor tiempo posible. ¿Para qué? Para mantenerse en el sillón el mayor tiempo posible. No es que sea para tirar cohetes y la letra del clásico José María Pemán, dejando a un lado la alusión al yugo y las flechas, tiene más hondura y significados históricos, pues menciona la mayor gloria de España: la conquista y evangelización de América. Pero, al menos, resulta que nombra a Dios. Me quedo con eso. Porque, en España estamos tocando fondo y lo nuestro no es el ateísmo, sino el contra-teísmo. Al mismo tiempo, España no se entiende sin Dios, sin Cristo, sería mejor. Y Marta Sánchez nombra a Dios. Lo que a don Mariano, sin duda, le importará un bledo, porque al señor Rajoy lo que le importa no es, tan siquiera, la unidad de España alrededor de Cristo, sino ganar su batalla política al separatismo catalán, que no es lo mismo. Pero a algunos sí que nos importa. En principio, Marta Sánchez ha acertado. "Vuelvo a casa, a mi amada tierra, la que vio nacer un corazón aquí. Hoy te canto, para decirte cuanto orgullo hay en mi, por eso resistí. Crece mi amor cada vez que me voy, pero no olvides que sin ti no se vivir. Rojo, amarillo, colores que brillan en mi corazón y no pido perdón. Grande España, a Dios le doy las gracias por nacer aquí, honrarte hasta el fin. Como tu hija llevaré ese honor, llenar cada rincón con tus rayos de sol. Y si algún día no puedo volver, guárdame un sitio para descansar al fin." Eulogio López [email protected]