Este jueves, en la Junta de Accionistas de International Airlines Group (IAG) -el holding aéreo que agrupa a British Airways, Iberia, la low cost Vueling, Aer Lingus y Level- no ha habido novedades de altos vuelos. Es una de las pocas ocasiones en que tiene algo de protagonismo su presidente no ejecutivo, el español Javier Ferrán, quien ha descartado un ‘contrasplit’ de acciones y prevé nuevas recompras; mientras el CEO, el también español Luis Gallego, ha advertido de la presión del crudo por la crisis en Oriente Medio (la cual surgió al estallar la guerra de Irán y con el bloqueo del estrecho de Ormuz) y ha criticado los retrasos en las entregas de aviones, un tirón de orejas para Airbus y Boeing, los dos principales fabricantes de aviones.

En la Junta, sólo han intervenido dos accionistas y con preguntas poco incómodas: una sobre la cotización de IAG y otra sobre el centenario de Iberia en 2027. Eso sí, ningún accionista ha referido el ridículo de la aerolínea Iberia cuando se averió un motor del avión que debía llevar al Papa León XIV de vuelta a Roma al concluir su viaje apostólico a España. Y no fue IAG el que salió raudo a ofrecer una alternativa, sino el rey Felipe VI, que dejó al Santo Padre el Falcón del Ejército del Aire y del Espacio que iba a usar.

El presidente no ejecutivo ha señalado que no están considerando hacer un ‘contrasplit’ de acciones, es decir, descartan este proceso por el que se reduce el número de acciones en circulación y aumenta proporcionalmente su precio, pero que no altera el valor total de la inversión al mantener igual el capital. Ferrán ha referido que tienen muchos más pequeños accionistas que otras compañías privadas, y muchos de ellos en España por el origen del grupo, y además, muchos trabajadores suelen dejar sus acciones a sus hijos. Por ello, prefieren confiar en la propia evolución del mercado: “Esperamos que el precio de la acción suba”, ha añadido. Y este jueves, la cotización parece haber tomado nota porque sube más de un 0,8% en una sesión bursátil con demasiado color rojo, tras el mantenimiento de tipos de la Fed y la previsión de alguna subida este año, y con el Ibex 35 descendiendo un 0,3%. “Nuestra intención sigue siendo mantener la disciplina en los recursos”, ha referido Ferrán, algo que deben conjugar con inversiones, reparto de dividendo, etc., y prevé nuevas recompras de acciones.

Ferrán también ha anunciado que no harán un único acto para conmemorar el centenario de Iberia, que el 14 de diciembre de 2027 cumplirá 100 años desde su primer vuelo comercial. Y es que han optado por “una serie de actos” para celebrar dicha efeméride y se irán anunciando a su debido tiempo. Por cierto, será con menos plantilla en la antigua aerolínea de bandera española porque hace unos meses anunció un ERE y ahora está haciendo jubilaciones hasta de trabajadores de 61 años. 

Por su parte, Gallego, está más pendiente de la gestión y del día a día del negocio de IAG, rodeándose cada vez más de un ‘management’ español: tal y como se anunció a principios de año, José Antonio Barrionuevo Urgel ha ascendido a director financiero del holding aéreo a principios de este mes, siendo el primer español en ese puesto desde junio de 2019 y sustituyendo a Nicholas Cadbury. Gallego ha advertido sobre el impacto y la volatilidad de los precios del combustible por la incertidumbre geopolítica debido a la crisis en Oriente Medio. Recuerden que esta última estalló con la guerra de Irán y acabó provocando el bloqueo del estrecho de Ormuz, ahora habrá que ver cómo se va desarrollando todo, tras el acuerdo firmado entre EEUU e Irán, y qué hace Israel. Y es que el conflicto ha duplicado los precios del crudo, lo que supone un “reto significativo” para IAG, dado que el combustible representa una cuarta parte de sus costes.

El CEO del holding aéreo también ha criticado los retrasos en las entregas de nuevos aviones por parte de los fabricantes, lo que supone un tirón de orejas para Airbus y Boeing. Asimismo, ha referido que dichos retrasos y los problemas en la cadena de suministro, restringen la oferta mundial de aviones y exigen una “disciplina constante” para preservar la fiabilidad operativa. Además, hay que tener en cuenta que una parte importante de los nuevos aviones se tiene que destinar a sustituciones de la flota actual en vez de al crecimiento neto de capacidad.

No obstante, Gallego ha subrayado que 2025 fue un año de “resultados financieros récord” para IAG, gracias a la demanda de viajes y la diversificación geográfica de sus aerolíneas. Por ello, el Consejo de Administración propuso un dividendo complementario de 228 millones, por lo que se destinarán 448 millones a remunerar a los accionistas con cargo a 2025. Además, hay un programa de devolución de exceso de efectivo de 1.500 millones, del que ya se han completado los primeros 500 millones. Dos alegrías para los accionistas, de los que 565 (presentes o representados), equivalentes al 66,7% del capital social, han asistido a la Junta... Recuerden que el principal accionista del holding aéreo es la aerolínea Qatar Airways (24,995%), seguido a bastante distancia por fondos de inversión: Europacific, con un 3,036%; y Capital Research y BlackRock, con unas participaciones indirectas del 5,041% y del 3,555%, respectivamente.

Y por último, destacar que Ferrán ha defendido la “disciplina y ambición” de la estrategia de IAG, así como una transición hacia una aviación con menores emisiones que sea “ordenada”. Además, ha advertido de la necesidad de contar con un marco regulatorio que permita a Europa reducir su huella climática “pero sin debilitar ni su conectividad ni su competitividad” frente a rivales globales. 

Todos los acuerdos propuestos a los accionistas han sido aprobados, destacando el aumento del dividendo y las reelecciones de sus 11 consejeros (incluidos Ferrán y Gallego).