Ya ha terminado el viaje apostólico del Papa León XIV a España, que ha tenido lugar entre los días 6 y 12 de junio, recorriendo las ciudades de Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Sin embargo, perdurarán sus grandes mensajes y grandes recuerdos, como los muchos bebés y niños que ha bendecido o su vuelo en la cabina de un avión de Iberia. Sin embargo, no pudo volver en un avión de dicha aerolínea a Roma por un problema técnico que no podía ser reparado inmediatamente y lo hizo en un Falcon (perteneciente al Ejército del Aire y del Espacio) que le dejó el rey Felipe VI, y en el que viajó acompañado de su secretario personal, Edgardo Iván Rimaycuna.

La delegación vaticana (que incluía a los periodistas) viajó más tarde en otro avión que se envió desde Madrid al aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna. Por tanto, no hubo rueda de prensa del pontífice en el viaje de vuelta, como suele ser habitual a la ida y al regreso de un viaje apostólico. 

Dejando a un lado el vuelo de vuelta a Roma, conviene recordar otro vuelo mucho más entrañable y para el recuerdo. El Santo Padre nunca había despegado desde la cabina y lo hizo cuando voló de Madrid a Barcelona el pasado día 9, acompañando a los pilotos Pablo Martínez y Ángeles Hernández. La invitación se coordinó previamente con la representación del Vaticano y tras obtener el visto bueno, se la hizo directamente el propio Martínez al Papa. “Le hemos preguntado que si le apetecía realizar el despegue con nosotros en el A320, y él ha comentado que nunca había despegado en la cabina de un avión de pasajeros, y le hemos invitado”, contó el propio comandante Martínez a RTVE.

El Papa León XIV pasó buena parte del vuelo entre la capital y al Ciudad Condal en la cabina. Allí, la piloto Hernández le dijo que “muchas familias nos han pedido que de alguna manera les tengamos presentes y le pidamos su bendición”. El comandante Martínez le expuso que lo del “golazo” (en alusión al mensaje que dio en el estadio Bernabéu) le gustó mucho porque es del Real Madrid y el Santo Padre le respondió que viste de blanco.

A este momento entrañable le siguió otro. Una vez alcanzada la altitud de crucero, se incorporó un caza militar F18 para acompañar al vuelo como escolta de honor que pilotaba el comandante Juan Enrique López, “católico y padre de tres hijos”, como le indicó el comandante Martínez al Papa León XIV y le mostró algunas fotografías. Ambos pudieron hablar por radio, como han recogido EWTN y ChurchPOP. “¿Capitán León?”, le dijo Juan Enrique, quien nunca había tenido una misión en el Ejército del Aire como esta y el pontífice le respondió: “Buenas, un gusto y alegría conocerlo”, le bendijo y añadió: “Gracias por todo. Gran honor”. Además, el comandante López hizo fotos desde el F-18 al avión Iberia que transportaba al Papa, según refirió la piloto Hernández en la emisora argentina Radio Mitre.