https://youtu.be/pJNqi1s26dE
"Somos cristianos, somos hispanos y creemos en la propiedad privada pequeña", con estas palabras inauguró el 30º Aniversario de Hispanidad su director y fundador, Eulogio López.
También explicó el porqué del nombre del periódico: "Justo en estos tiempos donde renace, rebrota además con una furia tremenda la leyenda negra antiespañola". Y porque se dio cuenta "en 1996 de que en Internet, en el mundo digital, el único, la única patria es el idioma". La referencia, como señaló López, era clara: Madre Patria, el libro de Marcelo Gullo, por tanto, y no podía ser de otra forma, este 30º Aniversario sólo lo podía cerrar la entrevista al autor argentino.
A Gullo se le ha preguntado lo mismo que al resto de entrevistados: ¿Qué relación tiene su fe cristiana con su quehacer profesional? ¿Cómo es la relación? y la respuesta ha sido directa: "La relación es total, es absoluta".
Además, lo explica: "Hay un mandato de la fe. Nuestro ethos cultural en la búsqueda del bien. Qué bien, el bien común, no cualquier bien, de la verdad y la belleza, es la búsqueda del bien". Ese mandato está en las palabras de Jesús, "Yo soy el camino, al verdad y la vida" y dice claramente "Sólo la verdad nos hace libres". Para el escritor argentino esta es "la gran consigna de todos los cristianos".
Esto hace que, ante "una falsificación gigantesca de la historia", busque que los alumnos, oyentes y lectores "sepan la verdad": "La verdad me hace libre a mí y los hace libre a ellos. Entonces, el trabajo de desmitificar la historia, de poner la verdadera historia, de desmontar la falsificación de la historia, es un trabajo cristiano. Es una obligación cristiana, una obligación católica".
Y eso es lo que el politólogo, especializado en la historia de Hispanoamérica y las relaciones internacionales, ha hecho en sus libros (especialmente, en la trilogía formada por Madre Patria, Nada por lo que pedir perdón y Lo que América le debe a España), y parece que ha conseguido desmontar en ellos esa farsa histórica "que decía que España fue a América a robar, y para eso mató y asesinó". Y lo desmonta de una manera muy sencilla: "si España fue a robar y para eso mató y asesinó, se puede saber. Yo pregunto en los libros, ¿por qué España fundó 33 universidades?".
"¿Por qué sembró América de hospitales?, porque si fue allí a robar y entonces para eso mató y asesinó y dominó, ¿para qué fundó cientos y cientos de hospitales en México? Gratuitos, y en Perú, que vos llegabas enfermo y te atendían y no te pedían Seguro Social, ¿pagó usted Seguro Social? No, mire, acá está, es un hospital católico".
Y lo mismo con el idioma: "¿Si esos colegios eran para robarle la lengua a los indios, entonces cómo me explica usted que esos colegios eran trilingües? Se hablaba español, por supuesto, se hablaba latín. ¿Por qué? Porque el latín era la lengua de la ciencia. ¿Y qué más se aprendía en su colegio, que era trilingüe? Bueno, si estaba en la Ciudad de México, o sea, se aprendía náhuatl, es decir, azteca. Si estaba fuera, se aprendía tolteca y se aprendía quechua y aymara en el Perú y guaraní en Paraguay y 30 años antes o 30 y pico de que se hiciese una gramática alemana o inglesa, ya había una gramática guaraní, quechua y náhuatl".
"Entonces, digo yo, España estaba loca. Si fue para robar y matar, para qué crea los colegios, los hospitales, las escuelas. Y sí, hay una falsificación historia gigantesca".
Esto lleva a Gullo a una reflexión: "¿Un católico puede pasar indiferente a eso?", y la respuesta vuelve a ser igual de directa que la primera que hicimos al comienzo de la entrevista: "Usted no puede ir a misa, llegar a la redacción o llegar a la empresa, o si usted es escritor, llegar a su casa, o si es profesor, llegar al aula y olvidarse que usted tiene que defender la verdad y decir lo que está de moda, porque si no digo lo que está de moda, me lleva la corriente, me enfrento a la corriente, me echan de la redacción, me echan de la facultad, me ponen problemas. Usted tiene que decir la verdad y eso cuesta caro".
El escritor lanza un mensaje: "Nosotros no podemos mentir. Tenemos que luchar por la verdad. Pues solo la verdad me hace libre".
"España en realidad fue a América para evangelizar, que para eso fue, fue para evangelizar. En realidad América le debe su ser a España". Y para Gullo están los que "mienten y mienten a propósito, con una finalidad política. Después están los tontos. Entonces, los tontos no suelen ser los que mandan. Mandan los malvados que saben que mienten, tienen una camarilla de tontos. Y entonces, hay muchos españoles, muchos españoles, muchos argentinos, muchos peruanos, muchos mexicanos, muchos dominicanos que se han vuelto tontos. Y después, hay muchos que se han amariconado, es decir, saben la verdad, no son tontos, pero tienen miedo. Tienen miedo de quedar mal delante de los amigos, miedo de quedar mal delante de los alumnos, miedo, miedo de quedar mal delante de los colegas".
Algo que para el escritor no es propio de los españoles: "Es muy lamentable, porque si algo caracterizaba a España, además de la hidalguía y el coraje".














