International Airlines Group (IAG) está aterrizando en bolsa, tras presentar sus buenos resultados de 2025. Su cotización baja más de un 5%, con un Ibex 35 ligeramente en verde (+0,06%). Y todo ello, a pesar de más ingresos y beneficio, y de subir el dividendo un 8,9%, ¿será que a los inversores les parece poco dicho dividendo o que no les gusta la previsión conservadora de 2026?

El holding aéreo (dueño de las aerolíneas British Airways, Iberia, Aer Lingus, Vueling y Level) ha anunciado que propondrá a la Junta de Accionistas el reparto de un dividendo complementario de 0,05 euros por acción, que se sumará al ya pagado de 0,048 euros el pasado diciembre, por lo que el dividendo total ascenderá a 0,098 euros y supondrá un desembolso de 448 millones de euros. No hay que olvidar que IAG suspendió el dividendo un tiempo, tras el batacazo del Covid, y que lo recuperó en 2024, pero parece que la cifra no ha gustado del todo a los inversores. Recuerden que entre los accionistas está la aerolínea catarí Qatar Airways (dueña del 24,995%) y los fondos de inversión Capital Research (5,041%), BlackRock (3,392%) y Europacific Growth (3,036%). Además, el pasado noviembre, cuando dio a conocer sus resultados de los nueve primeros meses y anunció un dividendo a cuenta de 0,048 euros, también tuvo hundimiento en el parqué. 

Claro que la mala reacción del mercado también puede deberse a la previsión conservadora para 2026. El holding que dirige Luis Gallego espera incrementar su actividad un 3%, es decir, de forma similar a 2025, y reforzarse en las conexiones España-Hispanoamérica (el gran trayecto de Iberia) y Reino Unido-Norteamérica (el que opera, principalmente, con British Airways). Asimismo, su voluntad es mantener un avance anual del 2%-4%, aunque dependerá del crecimiento esperado en los mercados donde opera y de las entregas de aviones previstas (algo que no está en manos de IAG, sino de los fabricantes aeronáuticos Airbus y Boeing, así como de sus respectivos proveedores).

Vayamos a los resultados de 2025. Los ingresos se han incrementado un 3,5%, hasta 33.213 millones. De estos, los ingresos de pasaje han aportado 28.969 millones (+2,5%); los de carga, 1.238 millones (+0,3%); y otros ingresos, 3.006 millones (+16%). Una mejora de ingresos que, en parte, procede de la subida de los precios de los billetes que han ido haciendo las aerolíneas en los últimos años, como recientemente ha apuntado Maurici Lucena, presidente y consejero delegado de AENA, pues la cifra de pasajeros transportados por IAG se ha mantenido bastante estable, situándose en 121,56 millones (-0,4%). Eso sí, los gastos totales han ascendido a 28.189 millones (+1,3%), con alzas en los de personal, handling, catering, comerciales, mantenimiento, tasas de aterrizaje y navegación… frente a los descensos de la partida de combustible y derechos de emisión (-6,9%).

Por su parte, el beneficio de explotación ha crecido un 17,3%, alcanzando el récord de 5.024 millones y el margen operativo se ha situado en el 15,1% (+1,3%), superando el rango previsto por el grupo (12-15%). El beneficio después de impuestos ha subido un 22,3%, hasta 3.342 millones. El flujo de caja libre ha bajado de 3.556 millones a 3.146 millones; la deuda neta se ha reducido en 1.569 millones, pasando de 7.517 millones a 5.948 millones, debido a la menor inversión por el retraso en las entregas de aviones; y el ratio de deuda sobre ebitda ha descendido de 1,1 veces a 0,8 veces, muy por debajo del objetivo de 1,8 veces. Y la liquidez de IAG se ha situado en 10.948 millones.

aerolíneas copia

 

Por aerolíneas del holding IAG, en ingresos, ha destacado estaca British Airways con una cifra de 14.679 millones, aunque en crecimiento ha tenido mejor porcentaje Iberia (+7,2%, a 8.085 millones), superando al registrado en Aer Lingus (+6,4%) y en Vueling (+0,1%). En beneficio operativo, la antigua aerolínea de bandera británica también se ha alzado con la medalla de oro, con 2.230 millones, frente a los 1.313 millones de la antigua aerolínea de bandera española, que también ha incrementado su cifra mucho más que la británica, y cabe referir la notable mejora que ha tenido la low cost española Vueling, que ha logrado un resultado operativo positivo de 393 millones. Eso sí, en el margen operativo, la primera posición ha sido para Iberia, con un 16,2%; seguida de Britiish Airways (15,2%), Vueling (12%) y Aer Lingus (11,1%). 

Se trata de los últimos resultados de Nicholas Cadbury como director financiero de IAG, pues ya saben que Luis Gallego va imponiendo el ‘management’ español y José Antonio Barrionuevo Urgel relevará a Cadbury el próximo junio. El holding aéreo también ha anunciado la devolución del exceso de efectivo a los accionistas con una recompra de acciones por 1.500 millones en los próximos doce meses y que empezará con un tramo de 500 millones. Gallego ha subrayado que los resultados han reflejado un 2025 “excepcional” y con una rentabilidad “superior”, y que la estrategia y el programa de transformación está “creando valor para los accionistas”... aunque a la vista de la reacción del mercado parece que no lo suficiente. “Planeamos devoluciones adicionales significativas de exceso de efectivo en el futuro”, ha añadido. 

De cara a la flota de aviones de IAG, Gallego ha referido que esta “cuenta con una buena inversión, pero sigue sufriendo retrasos en las entregas debido a problemas con sus proveedores, lo que se traduce en una reducción de la inversión en inmovilizado a corto plazo. Nuestras previsiones actuales son que en 2027 y 2028 gastaremos una media de alrededor de 4.900 millones de euros al año; entre 2029 y 2031, la media será de alrededor de 5.600 millones de euros; y a partir de 2032 el gasto se normalizará en torno a los 4.500 millones de euros al año”.

Y sobre operaciones, recuerden que IAG renunció a comprar Air Europa, pero aún mantiene un 20% que considera como una participación financiera, y finalmente se sumó a la puja por la aerolínea portuguesa TAP, aunque se tomó más tiempo para pensar que el grupo alemán Lufthansa y el franco-neerlandés Air France-KLM. Eso sí, IAG busca garantizarse el control y quiere que el Gobierno luso deje una opción abierta para elevar su participación a cerca del 100% si gana la puja. Gallego ha insistido en que TAP tiene “buen encaje” y siguen analizando las condiciones para participar en la privatización del 44,9% que ha lanzado el Gobierno luso.