Ignacio S. Galán está cada vez más distanciado del Gobierno y del Sanchismo, al tiempo que va aumentando su acercamiento al rey Felipe VI. Esto no es baladí y menos en el año en que Iberdrola celebra su 125 aniversario.

Así se ha podido ver en la entrega de las Becas Iberdrola esta mañana, una cita a la que han acudido tanto Galán como el Rey, pero también el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López. Resulta un tanto curioso que López haya sido el representante del Gobierno en dicho acto porque no es el encargado del sector energético (materia que corresponde a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen) ni del educativo (Milagros Tolón es la ministra de Educación, FP y Deportes; y Diana Morant es la titular de Ciencia, Innovación y Universidades). 

El presidente ejecutivo de la eléctrica ha presumido de impulsar “la formación y el empleo de profesionales en un sector clave, que vive el mayor ciclo de inversión y crecimiento de su historia gracias a la electrificación”. A través de las Becas Iberdrola, “cientos de personas ya se han formado en tecnologías de redes, generación y almacenamiento energético, así como en ámbitos emergentes como la inteligencia artificial”, ha explicado Galán. La entrega de la nueva edición de su programa de becas se produce en el año del 125 aniversario de Iberdrola, por lo que Galán ha aprovechado para referir el “compromiso con las personas, trabajando junto a centros académicos de excelencia -de las que incorporamos 4.500 profesionales el último año-, con empresas proveedoras que generan medio millón de empleos en todo el mundo vinculados a nuestra actividad, 125.000 de ellos en España, y con fundaciones y ONG con las que desarrollamos una intensa acción social, además de defender valores como la igualdad a través del deporte”. Además, la eléctrica no sólo prevé aumentar sus inversiones hasta 2028, sino también incorporar 15.000 profesionales, destinar 65.000 millones a compras a proveedores y generar una contribución fiscal de 40.000 millones.

Entrega de las becas Iberdrola

La penúltima muestra del distanciamiento entre el Gobierno Sánchez y Galán se puede ver en la postura sobre la energía nuclear. El primero, en boca de Sánchez y de la vicepresidenta Aagesen, insiste en mantener el calendario de cierres de las nucleares y está última, con bastante caradura, subraya que hasta ahora sólo ha pedido la prórroga la central de Almaraz por tres años. Sin embargo, Galán avanzó hace unas semanas que pedirá la prórroga de todas las nucleares españolas, a 60 años, e incluso a 80. De esta forma, fue mucho más allá que José Bogas, CEO de Endesa, quien apostó por alargar las centrales diez años más, hasta 2045.

En el entretanto, Galán no ha olvidado su intención de crear una dinastía en Iberdrola, donde ya trabajan sus dos hijos varones (Ignacio y Pablo) y uno de sus dos yernos (David Mesonero). Eso sí, los fondos presentes en el accionariado de la eléctrica no son muy amantes de las dinastías y a dichos fondos son los únicos a los que respeta Galán. Además, Galán también se mueve en las altas esferas en lo que a remuneración se refiere porque en 2025 se consolidó como el directivo energético mejor pagado en nuestro país, con 15,87 millones de euros.