
La caradura de Sara Aagesen cada día es más ilimitada y ahora hasta se ha vuelto poeta. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha obviado la petición de Ursula von der Leyen, de evitar el cierre prematuro de centrales nucleare, y ha preferido subrayar que “el sol y el viento nunca van a ser bloqueados por el estrecho de Ormuz”, postulándose así como candidata al próximo Premio Nacional de Poesía.
«El sol y el viento nunca van a ser bloqueados en el estrecho de Ormuz»
— Transición Ecológica y Reto Demográfico (@mitecogob) March 17, 2026
🔹 VP Sara Aagesen en el Consejo de Ministros #CMin pic.twitter.com/ZihiTDGAbi
Una afirmación que es cierta, pero Aagesen olvida que un día nublado, la noche o la falta de viento sí afectan a la energía fotovoltaica y a la eólica, que son intermitentes, por lo que necesitan de respaldo para garantizar el suministro. Asimismo, debe tener en cuenta que en España aún no está muy desarrollado el almacenamiento, el cual debería crecer no sólo a través del bombeo hidroeléctrico y de las baterías, y que no se están cumpliendo las previsiones del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
Aagesen ha referido que la petición de Von der Leyen sale de una carta que envió a los líderes de los 27 Estados miembro ante el próximo Consejo Europeo, la cual empieza recomendando “un sistema energético más autónomo, que dé independencia y competitividad, con los recursos que tenemos”. Para ella, esto supone “apostar por donde tenemos ventajas, ese es el plan que está encima de la mesa”, que ella reduce con bastante caradura a las renovables, mencionando sólo a la fotovoltaica y la eólica, y olvidando a la hidráulica. Y por supuesto, se niega a contar con la nuclear e insiste en cerrarla, y en que sólo la central de Almaraz ha pedido su prórroga (tema sobre el que está elaborando un informe el Consejo de Seguridad Nuclear). También prefiere hacer oídos sordos a las últimas declaraciones de Ignacio S. Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, y José Bogas, CEO de Endesa, defendiendo prórrogas a 60-80 años, y a 10, respectivamente.
La vicepresidenta tercera debería recordar que en 2025, la nuclear generó el 19,7% de la electricidad de nuestro país y aportó el 25,2% de la electricidad libre de emisiones de gases de efecto invernadero, al haber producido unas 7.280 horas (de las 8.760 horas que tiene un año), y hacerlo con sólo un 5,5% de la potencia instalada. Sin embargo, la fotovoltaica generó electricidad durante unas 2.400 horas.
Aagesen ha referido que hay “recetas para cada país”, en línea con las palabras de su antecesora y hoy vicepresidenta europea, Teresa Ribera, que la semana pasada se enfrentó a Von der Leyen para recordarle que “no puede intervenir en la política energética” de los 27 Estados miembro, y cada uno “define su mix eléctrico”.
Recuerden que hace una semana, la presidenta de la Comisión Europea dio un giro respecto a la nuclear: consideró que Europa cometió un “error estratégico” al alejarse de dicha energía (en 1990 aportaba un tercio de la electricidad y hoy sólo el 15%) y debe volver a convertirse en líder mundial de esta porque es barata, limpia y autónoma. Un giro también respecto a su propia postura cuando en 2011 era ministra del Gobierno alemán que lideraba Angela Merkel e inició el cierre nuclear que acabó el Ejecutivo dirigido por el socialdemócrata Olaf Scholz en abril de 2023. Semanas atrás, el actual canciller, Friedrich Merz, tildó de “grave error estratégico” el cierre de las centrales alemanas. Sin embargo, tanto Pedro Sánchez como Sara Aagesen, pasan e insisten en llevarnos a la ruina, también energética.
En la citada carta, Von der Leyen ha pedido a los Estados miembro que eviten “el cierre prematuro de activos, como las instalaciones nucleares existentes, que pueden seguir proporcionando electricidad fiable, de bajo coste y con bajas emisiones”. Algo en lo que puede verse cierto tirón de orejas a España porque ahora es el único país de la UE que insiste en cerrar sus nucleares, después de que Bélgica prorrogara las suyas por diez años más y Alemania cerrara sus reactores hace casi tres años, mientras Francia y otros (Polonia, Bulgaria, Croacia, República Checa y Finlandia, entre ellos) están apostando por aumentar su capacidad nuclear y construir nuevos reactores.
La presidenta de la Comisión Europea también pidió a los Estados miembro que se preparen por si la guerra de Irán se prolonga. Al hilo de esto, Aagesen ha referido que España liberará 11,5 millones de barriles de petróleo de sus reservas, dentro del movimiento acordado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Eso sí, aún habrá que esperar hasta el próximo viernes 20 para conocer las “medidas coyunturales y estructurales” que adoptará el Gobierno Sánchez. Por ahora, la vicepresidenta tercera ha trasladado un mensaje de calma, dado que “la exposición directa es limitada”, aunque sí se esté notando el efecto en los precios: “El crudo se ha disparado un 60% y el gas un 54% respecto a las semanas anteriores” al estallido del conflicto. Y considera que es clave la “agenda de transición energética para estar mejor prepados”, una transición que para ella, erróneamente, se limita a la apuesta por las renovables.











